Estudio / Levítico 27 / Versículo 20

Levítico 27:20

«Pero si no lo redime, o si lo ha vendido a otro hombre, ya no podrá redimirse.»

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

17 «Si consagra su campo desde el año del jubileo, quedará conforme a tu estimación.»

18 «Pero si lo consagra después del jubileo, el sacerdote calculará el valor conforme a los años que falten hasta el año del jubileo, y se descontará de tu estimación.»

19 «Y si quien consagró el campo quiere redimirlo, añadirá una quinta parte del valor de tu estimación, y quedará asegurado para él.»

20 «Pero si no lo redime, o si lo ha vendido a otro hombre, ya no podrá redimirse.»

21 «Pero el campo, cuando salga en el jubileo, será santo para el Señor, como campo consagrado; la posesión será del sacerdote.»

22 «Y si alguien consagra al Señor un campo que ha comprado, que no forma parte de la herencia de su propiedad,»

23 «el sacerdote calculará para él el valor según tu estimación hasta el año del jubileo, y ese mismo día entregará esa estimación como cosa santa al Señor.»

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Levítico 27:20 forma parte de una legislación que regula la dedicación y redención de bienes inmuebles, específicamente tierras, consagradas al servicio de Dios mediante un voto individual. Este pasaje señala que si alguien ha dedicado su tierra y luego no la redime ni la ha vendido a otro, tampoco podrá redimirla después. Esto refleja la idea de que lo entregado al Señor debe quedar bajo su dominio permanente, estableciendo un pacto perpetuo sin posibilidad de retractación una vez que la tierra haya cambiado de dueño o no se redima a tiempo.

Contexto literario

En Levítico 27:14-25 se regula cómo se deben tratar las propiedades —casas y tierras— que un individuo santifica mediante voto para el servicio de Dios. Se establece que el valor debe ser tasado por el sacerdote y se describe la forma en que puede o no ser redimida esta tierra, según si pertenece al patrimonio ancestral o ha sido adquirida por compra. La ley protege a las familias para que no pierdan toda su herencia y también regula que las tierras compradas, al llegar al año de jubileo, vuelvan a sus dueños originales. Se determina además el valor de la moneda para las compensaciones en estas transacciones.

Desarrollo del pasaje

En este fragmento legal se distingue que quien consagra una parte de su herencia no puede dedicarla totalmente ni recuperar la tierra si la ha vendido a otra persona. El texto implica que al venderla, la tierra pasa definitivamente a propiedad del sacerdote tras el jubileo y no puede volver a manos del dueño original. Esto protege la integridad de las ofrendas dedicadas y sostiene que lo dado a Dios debe permanecer como tal, sin que su dueño pueda revertir unilateralmente el acto. El precio aumentado para la redención fomenta la seriedad del voto y honra a Dios ante la posible vacilación humana.

Nota de lectura

Es importante notar que esta ley busca un equilibrio entre la devoción y la responsabilidad familiar y social. Prohíbe la revocación arbitraria de lo dedicado a Dios, garantizando un compromiso sólido, al tiempo que limita hasta dónde puede afectar el voto la integridad de la propiedad familiar. Además, el sistema de valoración y la fijación del valor del shekel muestran una estructura económica organizada y regulada para mantener justicia en estas dedicaciones sagradas.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 27:14-25. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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