Jeremías 25:4
Y el Señor ha enviado a ustedes a todos sus siervos los profetas, levantándose temprano y enviándolos; pero no han escuchado, ni han inclinado su oído para oír.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 La palabra que vino a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá, en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que fue el primer año de Nabucodonosor, rey de Babilonia;
2 La cual Jeremías, el profeta, habló a todo el pueblo de Judá y a todos los habitantes de Jerusalén, diciendo:
3 Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, es decir, veintitrés años, la palabra del Señor ha venido a mí, y les he hablado, levantándome temprano y hablando; pero no han escuchado.
4 Y el Señor ha enviado a ustedes a todos sus siervos los profetas, levantándose temprano y enviándolos; pero no han escuchado, ni han inclinado su oído para oír.
5 Ellos decían: «Vuélvanse ahora cada uno de su mal camino y de la maldad de sus obras, y habiten en la tierra que el Señor les dio a ustedes y a sus padres para siempre jamás;
6 y no vayan tras otros dioses para servirlos y adorarlos, ni me provoquen a ira con las obras de sus manos; y no les haré daño».
7 Pero no me han escuchado —dice el Señor—, para provocarme a ira con las obras de sus manos, para su propio mal.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Jeremías 25:4 refleja la persistente y paciente fidelidad de Dios al enviar a sus siervos, los profetas, para advertir al pueblo de Judá sobre sus faltas. A pesar de múltiples mensajes y exhortaciones, el pueblo no escuchó ni mostró disposición para cambiar su actitud. Esto evidencia la gravedad de su desobediencia y la terquedad con que rechazaron la corrección divina.
Contexto literario
La profecía se sitúa en un momento crítico, en el cuarto año del rey Joacim y el inicio del reinado de Nabucodonosor, un período de gran tensión política y espiritual para Judá. Dios, por medio de Jeremías, dirigió un mensaje a toda la nación recordando los años de misericordia y advertencias que habían recibido, y la ausencia de respuesta favorable a esas llamadas al arrepentimiento.
Desarrollo del pasaje
El texto subraya que Dios ha enviado a muchos profetas a lo largo de más de veinte años, comenzando en el reinado de Josías y continuando hasta el tiempo de Joacim. Jeremías, consciente de la gravedad de la situación, se levantaba temprano para proclamar la palabra divina con empeño y dedicación, buscando mover a la nación al arrepentimiento. Sin embargo, ni él ni los otros profetas lograron que el pueblo escuchara ni inclinara su oído, mostrando una resistencia obstinada a la transformación. Esta negativa a atender la palabra de Dios es descrita como una provocación que acarrearía consecuencias nefastas para el pueblo, ya que su persistencia en el error les conducía a su propia perdición.
Nota de lectura
Este versículo resalta la tensión entre la paciencia divina y la obstinación humana, mostrando cómo la continuidad y el celo en la proclamación de la verdad pueden encontrarse con la indiferencia de aquellos a quienes están dirigidos. También enfatiza la responsabilidad individual y colectiva ante las oportunidades de cambio y la justicia de Dios al permitir el castigo tras reiterada negación.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 25:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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