Estudio / Ezequiel 47 / Versículo 8

Ezequiel 47:8

Y me dijo: «Estas aguas salen hacia la región del oriente, bajan al Arabá y entran en el mar; y al desembocar en el mar, las aguas serán sanadas.»

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

5 Midió aún otros mil; y ya era un río que no podía cruzar, porque las aguas habían crecido, aguas para nadar, un río que no se podía cruzar.

6 Y me dijo: «Hijo de hombre, ¿has visto esto?» Luego me llevó y me hizo volver a la orilla del río.

7 Al regresar, vi que en la ribera del río había muchísimos árboles, a un lado y al otro.

8 Y me dijo: «Estas aguas salen hacia la región del oriente, bajan al Arabá y entran en el mar; y al desembocar en el mar, las aguas serán sanadas.»

9 Y sucederá que todo ser viviente que se mueve, dondequiera que llegue el río, vivirá. Habrá muchísimos peces, porque estas aguas llegarán allá; serán sanadas, y vivirá todo lo que toque el río.

10 Junto a él estarán los pescadores, desde En-gadi hasta En-eglaim; será lugar para tender redes. Sus peces serán de muchas clases, como los peces del Gran Mar, en gran abundancia.

11 Pero sus charcos y lagunas no serán sanados; quedarán para sal.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo 8 de Ezequiel 47 describe cómo las aguas que fluyen desde el templo se dirigen hacia el este, bajan hasta el Arabá y desembocan en el mar, donde serán sanadas. Este pasaje forma parte de una visión simbólica que representa la progresiva expansión y el poder transformador del evangelio desde Jerusalén hacia las regiones circundantes y más lejanas.

Contexto literario

El capítulo 47 de Ezequiel muestra una visión donde un río de agua viva emana del templo y crece en profundidad y abundancia a medida que avanza hacia el este. Este agua simboliza la gracia, la alegría y la renovación espiritual que procede de la presencia de Dios y se manifiesta en la extensión del mensaje cristiano y la obra del Espíritu Santo.

Desarrollo del pasaje

Las aguas que emergen bajo el umbral del templo representan la fuente de vida y bendición espiritual que brota del Señor, con la influencia del Espíritu Santo. Este río va aumentando en su caudal y profundidad, simbolizando el crecimiento constante de la fe y la expansión de la iglesia. El hecho de que las aguas fluyan hacia el este y bajen al Arabá, hasta alcanzar un mar que inicialmente es estéril y contaminado, enfatiza el alcance universal del mensaje y su poder sanador para transformar incluso las circunstancias más oscuras y muertas, como el Mar Muerto. Así, el evangelio no solo renueva a los creyentes sino que revitaliza y purifica toda la creación afectada por el pecado.

Nota de lectura

Esta visión de Ezequiel anticipa la obra redentora y renovación que el evangelio trae a la humanidad y al mundo, destacando que donde llega la palabra de Dios hay vida y sanidad. La imagen del agua curativa en un mar que antes estaba contaminado es una metáfora de la restauración total que ofrece Dios a través de Cristo y el Espíritu Santo. Representa también la esperanza permanente y el poder del evangelio para producir frutos espirituales duraderos y abundantes.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 47:1-12. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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