Estudio / 1 Reyes 11 / Versículo 19

1 Reyes 11:19

Hadad halló gran favor ante los ojos de Faraón, tanto que le dio por esposa a la hermana de su propia esposa, la hermana de Tahpenes, la reina.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

16 (pues Joab permaneció allí seis meses con todo Israel, hasta exterminar a todos los varones en Edom),

17 Hadad huyó, él y algunos siervos de su padre con él, para refugiarse en Egipto; Hadad era entonces un niño pequeño.

18 Se levantaron de Madián y llegaron a Parán; tomaron hombres de Parán y se dirigieron a Egipto, a Faraón, rey de Egipto, quien le dio casa, le proveyó alimento y le asignó tierras.

19 Hadad halló gran favor ante los ojos de Faraón, tanto que le dio por esposa a la hermana de su propia esposa, la hermana de Tahpenes, la reina.

20 La hermana de Tahpenes le dio a luz un hijo llamado Genubat, a quien Tahpenes crió en la casa de Faraón; y Genubat creció en la casa de Faraón entre los hijos del rey.

21 Cuando Hadad se enteró en Egipto de que David había muerto y que Joab, jefe del ejército, también había fallecido, dijo a Faraón: «Déjame ir a mi tierra».

22 Faraón le preguntó: «¿Qué te ha faltado conmigo, que ahora quieres regresar a tu tierra?» Y él respondió: «Nada; pero déjame ir, por favor».

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

Este versículo relata cómo Hadad, un príncipe edomita que había sido enemigo por causa de antiguas rivalidades y conquistas de David, obtuvo gran favor en Egipto, llegando a casarse con la hermana de la esposa del faraón, la hermana de la reina Tahpenes. Este dato subraya la importancia de las alianzas matrimoniales y el apoyo político que Hadad recibió fuera de Israel, lo que le permitió fortalecerse para eventualmente ser un adversario de Salomón. El comentario histórico señala que Hadad protagoniza una de las dos amenazas que Dios permitió contra Salomón como castigo por su alejamiento de la fidelidad divina.

Contexto literario

En el pasaje completo (1 Reyes 11:14-25), se presenta cómo, después de que Salomón se apartara de Dios, enfrentó dos enemigos: Hadad de Edom y Rezon de Siria. Estos adversarios, aunque inicialmente insignificantes, se convirtieron en instrumentos del juicio divino para humillar a Salomón. Hadad, nacido en la casa real edomita y sobreviviente de la matanza ordenada por Joab en tiempo de David, fue acogido en Egipto con honores, casándose con un miembro de la familia real egipcia, lo que fortaleció su posición política. Esta situación refleja las consecuencias de las acciones de David y Salomón, pues los enemigos de su padre se transformaron en problemas para su reino debido al desvío espiritual del rey.

Desarrollo del pasaje

Hadad había sido un niño cuando Joab, comandante de David, aniquiló a los hombres de Edom, dejando a Hadad como uno de los pocos sobrevivientes custodiados por siervos del rey. Después de pasar por Midian y Paran, Hadad llegó a Egipto, donde fue bien recibido por el faraón. Allí se ganó el favor de este hasta el punto de casarse con la hermana de la esposa del faraón, con lo que consolidó su estatus. Tras la muerte de David y Joab, Hadad volvió a Edom y, aprovechando la decadencia de Salomón, se convirtió en un enemigo persistente para Israel. El texto destaca cómo Dios utilizó esta figura política y militar para corregir a Salomón, mostrando que aunque las causas de enemistad tenían raíces previas, el castigo se manifestó en su reinado por su infidelidad. El pasaje implica también una reflexión sobre las consecuencias a largo plazo de las acciones provocativas contra otros pueblos y la soberanía divina sobre los adversarios humanos.

Nota de lectura

Este episodio ilustra la soberanía divina en la historia, donde personas y eventos se emplean para cumplir propósitos mayores, como la corrección del rey Salomón. Hadad no es detallado como un invasor poderoso o destructor, sino como un adversario que refleja un cambio en la protección divina sobre Israel. La historia de Hadad también invita a considerar la importancia de mantener la fidelidad a Dios para contar con su protección, y que los enemigos que surgen pueden ser instrumentos de corrección para quienes se alejan de lo justo.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-kings 11:14-25. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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