Números 16:12
Moisés mandó llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab, pero ellos respondieron: «No subiremos.»
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
9 ¿Acaso les parece poco que el Dios de Israel los haya apartado de la congregación de Israel para acercarlos a sí, para que sirvan en el tabernáculo del Señor y estén delante de la congregación para ministrarles?
10 Él te ha acercado a ti y a todos tus hermanos, los hijos de Leví, contigo. ¿Y ahora también buscan el sacerdocio?
11 Por eso tú y toda tu compañía se han reunido contra el Señor. ¿Y quién es Aarón, para que murmuren contra él?»
12 Moisés mandó llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab, pero ellos respondieron: «No subiremos.»
13 ¿Acaso te parece poco que nos hayas sacado de una tierra que fluye leche y miel para hacernos morir en el desierto, y ahora pretendes hacerte príncipe sobre nosotros?
14 Además, no nos has conducido a una tierra que fluye leche y miel, ni nos has dado heredad de campos y viñas. ¿Quieres engañar a estos hombres? No subiremos.»
15 Moisés se enfureció mucho y dijo al Señor: «No aceptes su ofrenda. No he tomado ni un asno de ellos, ni he hecho daño a ninguno.»
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Números 16:12, Moisés convoca a Datán y Abiram para presentar sus quejas, pero ellos se niegan rotundamente a acudir y expresan: «No subiremos». Esta respuesta refleja una profunda insolencia y desafío a la autoridad de Moisés, en un momento de abierta rebelión contra el liderazgo divinamente ordenado. La negativa de responder puede interpretarse como un rechazo a reconocer la autoridad de Moisés o un temor a expresar directamente sus críticas, evidenciando su rebelión y orgullo. Datán y Abiram, junto con Koré, cuestionan gravemente a Moisés y lo acusan injustamente de haberlos perjudicado, tramando incluso conspirar en su contra. Sin embargo, Moisés responde con firmeza, defendiendo su integridad y apelando a Dios como testigo para que juzgue la disputa. La situación culmina en un juicio divino donde Dios muestra su desaprobación a través de señales de gloria y amenaza a quienes se levantan contra el orden establecido por Él. La escena refleja la gravedad de desafiar la autoridad legítima y la seriedad con que Dios protege su designio para el pueblo. Además, Moisés y Aarón interceden por la congregación, rogando que se evite un castigo masivo, demostrando su compromiso por el bienestar del pueblo a pesar de la traición. Este episodio evidencia la tensión entre la fidelidad y la rebelión, y cómo la mediación y la justicia divina actúan para restaurar el orden.
Contexto literario
Este versículo forma parte del contexto más amplio de Números 16:12-22, donde se narra la rebelión de Koré, Datán y Abiram contra Moisés y Aarón. Koré y sus seguidores cuestionan la autoridad de Moisés, acusándolo de ambición y mal gobierno, y buscan desafiar su liderazgo frente a toda la congregación de Israel durante la travesía por el desierto. Moisés, después de escuchar las quejas, intenta mediar y someter la cuestión al juicio de Dios, disponiendo un reto para que se dirima quién es el verdadero representante divino.
Desarrollo del pasaje
Moisés llama a Datán y Abiram para que expliquen sus quejas, buscando un diálogo y solución pacífica. Pero ellos se niegan a presentarse, manifestando su rebeldía y falta de respeto. Esta actitud contrasta con la voluntad de Moisés de resolver el conflicto de manera justa. Los líderes rebeldes acusan a Moisés de haberlos llevado a una situación perjudicial y de querer usurpar poder, cuestionamientos infundados que reflejan un corazón endurecido por la insatisfacción y la ambición. Moisés, aunque apacible, se muestra indignado y defensor de su integridad, apelando a Dios para que actúe como juez y valido de su liderazgo. Finalmente, Dios revela su gloria, mostrando desaprobación hacia la rebelión, y amenaza con castigar a toda la congregación si no se apartan de los rebeldes. Moisés y Aarón interceden humildemente, pidiendo misericordia para el pueblo y demostrando su compromiso a pesar de la traición sufrida. La escena ejemplifica el peso de la autoridad conferida por Dios, el peligro de la insurrección y la importancia de la mediación y la justicia divina en mantener el orden y la armonía entre el pueblo.
Nota de lectura
Este pasaje destaca la tensión entre autoridad legítima y rebelión. La negativa de Datán y Abiram a dialogar simboliza la dureza del corazón humano frente a la disciplina y liderazgo divinos. Moisés representa la figura de autoridad justa y pacífica, que sin embargo, no tolera la desobediencia grave que puede poner en peligro a toda la comunidad. La intervención de Dios en defensa de Moisés subraya que la justicia y el orden son valores sagrados, y que la rebeldía tiene consecuencias severas. La intercesión de Moisés y Aarón revela un modelo de liderazgo servicial y compasivo, comprometido con el bien común incluso frente a la traición.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 16:12-22. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.