Estudio / 1 Reyes 13 / Versículo 6

1 Reyes 13:6

Entonces el rey respondió y dijo al hombre de Dios: «Ruega ahora al Señor tu Dios y ora por mí, para que mi mano me sea restaurada». Y el hombre de Dios imploró al Señor, y la mano del rey le fue restaurada y quedó como antes.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

3 Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: «Esta es la señal que el Señor ha hablado: He aquí, el altar se partirá, y las cenizas que están sobre él se derramarán».

4 Y sucedió que cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del hombre de Dios, que había clamado contra el altar en Betel, extendió su mano desde el altar, diciendo: «¡Prendedlo!». Pero la mano que extendió contra él se le secó, y no pudo volverla a sí.

5 Y el altar se partió, y las cenizas se derramaron del altar, conforme a la señal que el hombre de Dios había dado por palabra del Señor.

6 Entonces el rey respondió y dijo al hombre de Dios: «Ruega ahora al Señor tu Dios y ora por mí, para que mi mano me sea restaurada». Y el hombre de Dios imploró al Señor, y la mano del rey le fue restaurada y quedó como antes.

7 Y el rey dijo al hombre de Dios: «Ven conmigo a casa y refréscate, y yo te daré una recompensa».

8 Pero el hombre de Dios respondió al rey: «Aunque me dieras la mitad de tu casa, no iría contigo, ni comería pan ni bebería agua en este lugar;

9 porque así me fue ordenado por palabra del Señor, diciendo: “No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el mismo camino por el que viniste”».

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo 1 Reyes 13:6 describe un momento crucial donde el rey Jeroboam, tras ver su mano afectada como castigo divino por su actitud violenta hacia el profeta, cambia de postura y solicita humildemente ayuda. Pide al hombre de Dios que ore por él para restaurarle la mano, y el profeta, mostrando misericordia, ora al Señor, quien devuelve la mano del rey a su estado normal. Este hecho sirve como signo de la autoridad genuina del profeta y de la disposición de Dios a mostrar misericordia incluso cuando ha ejercido disciplina.

Contexto literario

Este versículo se sitúa en el relato más amplio de 1 Reyes 13:1-10, donde un profeta es enviado a Jeroboam para reprocharle su idolatría y advertirle sobre las consecuencias divinas. Durante un evento solemne en el que Jeroboam consagra un altar, el profeta proclama la palabra de Dios con valentía y se produce un milagro que confirma su mensaje. Jeroboam, en su ira, extiende la mano para castigar al profeta pero su mano queda paralizada como juicio inmediato, generando un ambiente de tensión y confrontación entre el poder real y la autoridad profética.

Desarrollo del pasaje

La reacción inicial de Jeroboam refleja su soberbia y obstinación, pero el castigo físico inmediato revela la autoridad divina que respalda al profeta. Su posterior súplica muestra un reconocimiento, aunque limitado, del poder de Dios y la necesidad de la intercesión del hombre de Dios. El profeta responde sin rencor ni reproche, orando por la restauración del rey como una demostración de gracia y misericordia. Esta dinámica pone en evidencia cómo el juicio y la gracia divina pueden coexistir y cómo el llamado al arrepentimiento puede venir incluso a través del castigo. La restauración de la mano funciona tanto como un signo para Jeroboam y sus súbditos, como una oportunidad para evitar consecuencias mayores, mostrando que Dios sigue dispuesto a perdonar si hay apertura al cambio, aunque la persistencia en el pecado puede endurecer el corazón irreversiblemente.

Nota de lectura

La historia destaca la valentía requerida para proclamar la palabra de Dios, incluso frente a la oposición del poder terrenal, y cómo el mensaje divino se confirma con señales milagrosas. También enseña que el rechazo inicial al llamado divino puede traer juicio, pero la arrepentida aceptación aún puede conducir a la restauración. El acto de Jeroboam buscando ayuda a través del profeta refleja un momento de humildad, pero limitada, pues no hay evidencia de arrepentimiento verdadero hacia sus pecados. El pasaje subraya la gravedad de oponerse a Dios y a sus enviados, y la importancia de la misericordia incluso hacia quienes persisten en la rebeldía.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-kings 13:1-10. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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