Lucas 2:3
Y todos iban a inscribirse, cada uno en su propia ciudad.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 En aquellos días, salió un decreto de César Augusto, ordenando que todo el mundo habitado fuera empadronado.
2 (Este primer censo se realizó mientras Cirenio gobernaba Siria.)
3 Y todos iban a inscribirse, cada uno en su propia ciudad.
4 También José subió desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque él era de la casa y familia de David,
5 para inscribirse junto con María, su esposa desposada, que estaba esperando un hijo.
6 Y sucedió que, mientras estaban allí, se cumplieron los días para que ella diera a luz.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Lucas 2:3 forma parte de un pasaje que describe el tiempo, lugar y circunstancia del nacimiento de Jesús, en un momento histórico específico. La inscripción de cada persona en su ciudad de origen se realizó debido a un decreto romano para un censo general, que obligaba a los habitantes a registrarse en su lugar ancestral. Esta acción administrativa, dirigida por el emperador Augusto, no solo aseguraba el control político y fiscal, sino que, providencialmente, cumplió una profecía al llevar a María y José a Belén, la ciudad de David.
Contexto literario
El contexto histórico se sitúa en la época en que el Imperio Romano alcanzaba su máxima extensión bajo Augusto, dominando prácticamente todo el mundo conocido, incluyendo Judea, provincia sujeta al imperio. Este periodo de paz universal permitió que se realizara el censo. Judea estaba bajo la administración romana, con Cirenio como gobernador de Siria, y los judíos debían tributar al imperio, lo que indicaba la pérdida del poder político judío y la espera del Mesías según las profecías antiguas.
Desarrollo del pasaje
El registro en el que cada uno debía inscribirse en su ciudad ancestral fue un mecanismo romano que, aunque tenía fines políticos y fiscales, sirvió para que María, embarazada, viajara a Belén, lugar prometido para el nacimiento del Mesías. Belén, la ciudad de David, es significativa porque muestra la conexión genealógica de Jesús con la casa real de Israel. La inscripción no solo reflejaba la obediencia al imperio, sino que también confirmaba que el Mesías nacía 'bajo la ley' y en cumplimiento de las escrituras. La atención a la genealogía y el lugar exacto subraya la autenticidad y cumplimiento de las expectativas mesiánicas.
Nota de lectura
Este evento muestra cómo la providencia divina utilizó un decreto imperial para cumplir profecías y preparar el camino para Jesús. Además, revela la paradoja del nacimiento del Rey de Israel en circunstancias humildes bajo un imperio extranjero, estableciendo una conexión entre la trayectoria histórica, la profecía y la misión mesiánica de Jesús, sin que la motivación romana tuviera conocimiento del alcance espiritual del hecho.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: luke 2:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.