Levítico 25:37
No le darás tu dinero a interés, ni tus alimentos a cambio de ganancia.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
34 Pero el campo de los alrededores de sus ciudades no se venderá, porque es posesión perpetua para ellos.
35 Si tu hermano empobrece y cae en necesidad junto a ti, lo ayudarás, aunque sea extranjero o forastero, para que viva contigo.
36 No tomarás de él interés ni usura; sino teme a tu Dios, para que tu hermano viva contigo.
37 No le darás tu dinero a interés, ni tus alimentos a cambio de ganancia.
38 Yo soy el Señor su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para darles la tierra de Canaán y ser su Dios.
39 Si tu hermano que vive contigo empobrece y se vende a ti, no lo harás servir como esclavo;
40 estará contigo como jornalero y como forastero; te servirá hasta el año del jubileo.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Levítico 25:37 forma parte de una regulación que busca proteger a los pobres dentro de la comunidad israelita, prohibiendo cobrar intereses o buscar ganancia al prestar dinero o alimentos a un hermano necesitado. Esto refleja una preocupación ética y social de cuidar a los más vulnerables y evitar su opresión mediante prácticas financieras abusivas.
Contexto literario
Este mandato está inserto en un conjunto de leyes (Levítico 25:23-38) sobre la posesión y transferencia de tierras en Canaán y la protección de los necesitados. En este marco, se establece que la tierra pertenece a Dios y que los israelitas son solo administradores temporales, lo que promueve la justicia social y la solidaridad comunitaria, sobre todo frente a la pobreza y la dependencia.
Desarrollo del pasaje
La ley impide que, al prestar dinero o alimentos a un hermano en dificultades, se exija interés o se busque lucro, pues ello implicaría una explotación de su situación. El fundamento dado es el temor a Dios, quien vela por los pobres y exigirá cuentas a quienes los perjudiquen. Esta prohibición habla de una economía solidaria donde el que tiene recursos debe ayudar sin buscar beneficio personal, entendiendo que la pobreza no elimina la fraternidad ni el deber de apoyo mutuo. Además, subraya que la misericordia recibida de Dios requiere misericordia hacia los demás.
Nota de lectura
Este precepto se dirige principalmente a préstamos para necesidades básicas, no para actividades comerciales o inversiones donde se espera un beneficio compartido. Así, el texto enseña que la ayuda al pobre debe ser un acto de amor y justicia, no un negocio. También refleja que la comunidad debe ser consciente de la dignidad del necesitado y actuar con compasión, manteniendo la armonía social y la comunión con Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 25:23-38. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.