Estudio / Esdras 5 / Versículo 12

Esdras 5:12

Pero después que nuestros padres provocaron la ira del Dios del cielo, él los entregó en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, el caldeo, quien destruyó esta casa y llevó cautivo al pueblo a Babilonia.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

9 Entonces preguntamos a esos ancianos: «¿Quién les dio la orden de edificar esta casa y levantar estos muros?»

10 También les pedimos sus nombres para informártelos y así dejar constancia de los hombres que están al frente de ellos.

11 Y nos respondieron: «Somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y estamos edificando la casa que fue construida hace muchos años, la cual un gran rey de Israel edificó y estableció.

12 Pero después que nuestros padres provocaron la ira del Dios del cielo, él los entregó en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, el caldeo, quien destruyó esta casa y llevó cautivo al pueblo a Babilonia.

13 Sin embargo, en el primer año de Ciro, rey de Babilonia, el mismo Ciro dio la orden de reedificar esta casa de Dios.

14 También los utensilios de oro y plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo de Jerusalén y llevado al templo de Babilonia, fueron sacados por el rey Ciro del templo de Babilonia y entregados a uno llamado Sesbasar, a quien había puesto por gobernador;

15 y le dijo: “Toma estos utensilios, ve y llévalos al templo que está en Jerusalén, y que la casa de Dios sea reedificada en su lugar”.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

Este versículo de Esdras 5:12 explica las razones históricas por las que el templo en Jerusalén fue destruido. El texto señala que la causa principal fue el enojo de Dios debido a los pecados de los antepasados del pueblo judío. Como consecuencia de esta ira divina, Dios permitió que Nabucodonosor, rey de Babilonia, tomara el control, arrasara el templo y deportara a la población a Babilonia. Esta explicación muestra que la destrucción fue un castigo divino por la desobediencia, y no una simple acción política o militar del enemigo.

Contexto literario

El versículo se encuentra dentro de un pasaje (Esdras 5:3-17) que narra cómo, después del exilio, los judíos iniciaron la reconstrucción del templo en Jerusalén. Este edificio había sido destruido por Nabucodonosor debido a la ira divina contra el pueblo, que fue entregado en sus manos. La reconstrucción, aunque enfrentó oposición de sus enemigos, fue un proyecto amparado por el mandato real y defendido por los líderes judíos, quienes argumentaron que la obra correspondía al mandato del rey Ciro y a la historia sagrada de su pueblo.

Desarrollo del pasaje

Desde una perspectiva histórica, el versículo refleja cómo la destrucción del templo no fue un acto arbitrario, sino el resultado de un juicio divino manifestado en la dominación babilónica. Este juicio obliga a reconocer que los actos de los antepasados tuvieron consecuencias graves para toda la comunidad. La narrativa también muestra cómo los líderes judíos, conscientes de esta historia y castigo, buscaron reconstruir el templo con respeto a las leyes y a la autoridad real, demostrando un compromiso renovado con su fe y su identidad. Además, este versículo ayuda a entender la tenaz resistencia a la reconstrucción, ya que para los opositores la recuperación del templo implicaba restaurar una relación religiosa y política que estaba interrumpida por el dominio extranjero y las razones que lo causaron.

Nota de lectura

Es importante notar que la explicación en Esdras 5:12 no es solo una admonición religiosa, sino un reconocimiento histórico de que la situación de cautiverio fue vista como consecuencia directa de la relación entre el pueblo y su Dios. Esto se enmarca en un contexto donde tanto los enemigos externos como los propios gobernantes evaluaban cuidadosamente la autoridad y legitimidad de la reconstrucción del templo. El versículo llama a entender que la restauración divina comienza con la confesión y reconocimiento del pasado, siendo clave para el diálogo con las potencias imperiales y para la reconstrucción sociopolítica y espiritual de Israel.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezra 5:3-17. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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