Estudio / Jeremías 5 / Versículo 29

Jeremías 5:29

¿No castigaré esto?, dice el Señor. ¿No vengará mi alma a una nación como esta?

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

26 Porque en medio de mi pueblo hay impíos que acechan como quien tiende trampas, que ponen lazos para atrapar a los hombres.

27 Sus casas están llenas de engaño, como una jaula repleta de aves; por eso se han engrandecido y enriquecido.

28 Se han engordado y relucen; superan en maldad a los más perversos. No defienden la causa del huérfano, y aun así prosperan; no hacen justicia al necesitado.

29 ¿No castigaré esto?, dice el Señor. ¿No vengará mi alma a una nación como esta?

30 Ha sucedido algo espantoso y terrible en la tierra:

31 Los profetas profetizan mentiras, los sacerdotes gobiernan por interés propio, y mi pueblo así lo quiere. ¿Pero qué harán cuando llegue el fin?

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Jeremías 5:29, Dios expresa con firmeza la certeza y justicia de su juicio contra una nación llena de pecados y rebelión. La pregunta retórica «¿No castigaré esto?» revela que la consecuencia inevitable de la maldad será el castigo divino; no es un deseo arbitrario, sino una respuesta justa a la conducta reprochable. La alusión a la venganza del alma de Dios destaca la gravedad del caso: la nación ha provocado a Dios mediante actos que desvirtúan la justicia y la moralidad, por lo que su alma clama por justicia.

Contexto literario

Este versículo forma parte de un pasaje más amplio (Jeremías 5:25-31) donde el profeta describe cómo el pecado ha fracturado la relación entre Dios y su pueblo, privándolos de bendiciones esenciales como las lluvias temporales y la prosperidad agrícola. La corrupción abarca desde individuos malintencionados hasta líderes religiosos que, en lugar de guiar, engañan y oprimen, preferidos por el pueblo que rehúye la corrección. Esa acumulación de injusticias y falsedades lleva a un estado insostenible que exige intervención divina.

Desarrollo del pasaje

El versículo resalta la justicia y inevitabilidad del castigo debido a la gravedad del mal cometido. El profeta advierte que esta nación, aunque favorecida inicialmente, ha abusado de su posición, prosperado en la injusticia y rechazado la enseñanza, lo que acrecienta la ofensa contra Dios. La pregunta retórica no deja duda: el castigo no solo es justo, sino necesario para reestablecer el orden y la justicia. Además, se invita a reflexionar sobre el futuro, sobre las consecuencias que esta espiral de maldad traerá, y la responsabilidad de cada uno ante la progresión del pecado y su destrucción final.

Nota de lectura

Este versículo expresa la certeza del juicio divino en respuesta a la corrupción generalizada y la rebelión del pueblo. La tensión entre la paciencia de Dios y su necesidad de justicia es central, ejemplificando que la prosperidad temporal de los malvados no implica aprobación divina ni exclusión del castigo futuro.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 5:25-31. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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Referencias cruzadas

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