Estudio / Ezequiel 16 / Versículo 2

Ezequiel 16:2

«Hijo de hombre, haz que Jerusalén reconozca sus abominaciones.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

1 De nuevo vino a mí la palabra del Señor, diciendo:

2 «Hijo de hombre, haz que Jerusalén reconozca sus abominaciones.

3 Y di: Así dice el Señor Dios a Jerusalén: Tu origen y tu nacimiento son de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo y tu madre hitita.

4 En cuanto a tu nacimiento, el día en que naciste no te cortaron el cordón umbilical, ni fuiste lavada con agua para limpiarte; no fuiste salada en absoluto, ni envuelta en pañales.

5 Ningún ojo se compadeció de ti para hacerte alguna de estas cosas, por compasión; sino que fuiste arrojada al campo abierto, despreciada en el día en que naciste.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Ezequiel 16:2 forma parte de un pasaje donde el profeta, desde el exilio en Babilonia, tiene la misión de hacer que Jerusalén reconozca sus pecados graves y vergonzosos, llamados "abominaciones". Estas no son simplemente acciones que molestan a Dios, sino actos que Él odia profundamente porque son contrarios a su naturaleza. La intención de este versículo es que Jerusalén se vea a sí misma con honestidad, reconociendo las faltas propias para así poder experimentar convicción y humillación ante Dios.

Contexto literario

Ezequiel dirige su mensaje a los habitantes de Jerusalén durante el exilio. Aunque él está con los cautivos en Babilonia, escribe para persuadir a Jerusalén de la gravedad de sus pecados. Contrasta esta misión con la de Jeremías, quien escribe a los cautivos para consolarlos, mientras que Ezequiel busca llevar a Jerusalén al arrepentimiento. El pasaje completo (Ezequiel 16:1-5) expone la baja condición y los inicios humildes de la ciudad y la nación, ressaltando que pese a sus orígenes mezquinos, Dios la eligió y le otorgó honor; sin embargo, Jerusalén respondió con ingratitud y rebelión.

Desarrollo del pasaje

El texto hace énfasis en la dificultad de Jerusalén para reconocer sus faltas debido a la parcialidad y la negación propia. La tarea del profeta es presentar las transgresiones como una realidad innegable, mostrando las consecuencias que trae la desobediencia. Además, se recuerda que la nación tuvo un origen vil y despreciado —como un niño expuesto y rechazado— y que no fue por mérito propio sino por la gracia de Dios que fueron preservados y exaltados. Este contraste resalta el nivel de ingratitud y pecado de Jerusalén. La imagen sirve para ilustrar la necesidad humana de ser conscientes de su condición pecaminosa para buscar la renovación y restauración.

Nota de lectura

La comisión profética de Ezequiel es exigir un examen honesto del pecado, no solo presentar acusaciones vagas, sino poner orden en la revelación de las faltas graves. Esta exhortación indica que el reconocimiento de la maldad propia es paso indispensable para recibir juicio justo y posible redención. El pasaje ilustra también la naturaleza caída del hombre y la paciencia de Dios al cuidar y escoger a un pueblo a pesar de sus defectos y rebeldía, mostrando un llamado permanente a la renovación espiritual.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 16:1-5. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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