Levítico 26:46
Estos son los estatutos, decretos y leyes que el Señor estableció entre él y los hijos de Israel en el monte Sinaí, por medio de Moisés.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
43 La tierra quedará abandonada por ellos y disfrutará de sus sábados mientras permanezca desolada sin ellos; y ellos aceptarán el castigo de su iniquidad, porque despreciaron mis decretos y su alma aborreció mis estatutos.
44 Pero aun así, estando en la tierra de sus enemigos, no los desecharé ni los aborreceré hasta destruirlos por completo y romper mi pacto con ellos; porque yo soy el Señor su Dios.
45 Por amor a ellos, recordaré el pacto con sus antepasados, a quienes saqué de la tierra de Egipto ante la vista de las naciones, para ser su Dios. Yo soy el Señor.
46 Estos son los estatutos, decretos y leyes que el Señor estableció entre él y los hijos de Israel en el monte Sinaí, por medio de Moisés.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo concluye el capítulo 26 de Levítico, donde se resumen las leyes y pactos que Dios estableció con Israel mediante Moisés en el monte Sinaí. En el contexto histórico, este pasaje refleja la interacción entre la justicia divina y la misericordia de Dios hacia un pueblo que persistió en la desobediencia, pero siempre conserva la oportunidad de reconciliación a través del arrepentimiento sincero.
Contexto literario
El pasaje que abarca Levítico 26:40-46 aborda la reacción de Dios frente a la infidelidad de Israel. Se enfatiza cómo la comunidad puede restaurar la relación con Dios al confesar sus pecados, humillarse verdaderamente y aceptar las consecuencias de sus acciones. A pesar de las disciplinas impuestas, Dios promete no abandonar a Israel, recordando su pacto y fidelidad hacia sus antepasados.
Desarrollo del pasaje
El capítulo concluye mostrando la disposición de Dios para perdonar cuando Israel se arrepienta genuinamente: reconocer el pecado, experimentar pesar y someterse a la justicia divina. Aunque Israel padezca las consecuencias de su desobediencia, Dios no los desecha, sino que permanece fiel a su pacto, garantizando la restauración y la comunión si ellos vuelven a Él. Este versículo finaliza reafirmando que los mandatos entregados en el Sinaí constituyen no solo decretos legales, sino un vínculo de comunión entre Dios y su pueblo, donde la observancia de la ley es expresión tanto de la autoridad divina como del amor y fidelidad mutua.
Nota de lectura
Es relevante notar que aunque las leyes dadas son presentadas como mandatos, su función principal es la de un pacto que cultiva una relación dinámica entre Dios y los israelitas. Esta conexión se sostiene mediante la obediencia y el arrepentimiento, permitiendo que la comunidad experimente tanto justicia como misericordia divina. Dios actúa con paciencia y esperanza, esperando que su pueblo retorne a Él para la restauración definitiva.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 26:40-46. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.