Levítico 15:22
Y cualquiera que toque cualquier cosa sobre la que ella se haya sentado lavará sus ropas, se bañará con agua y quedará impuro hasta el atardecer.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
19 Cuando una mujer tenga flujo, y su flujo en su cuerpo sea sangre, estará apartada siete días; y cualquiera que la toque quedará impuro hasta el atardecer.
20 Todo aquello sobre lo que ella se acueste durante su separación será impuro; y todo aquello sobre lo que se siente será impuro.
21 Y cualquiera que toque su cama lavará sus ropas, se bañará con agua y quedará impuro hasta el atardecer.
22 Y cualquiera que toque cualquier cosa sobre la que ella se haya sentado lavará sus ropas, se bañará con agua y quedará impuro hasta el atardecer.
23 Y si toca la cama o cualquier cosa sobre la que ella se haya sentado, quedará impuro hasta el atardecer.
24 Y si un hombre se acuesta con ella y su menstruación lo alcanza, quedará impuro siete días, y toda cama sobre la que se acueste será impura.
25 Cuando una mujer tenga flujo de sangre por muchos días fuera del tiempo de su separación, o cuando su flujo se prolongue más allá del tiempo de su separación, todos los días de ese flujo serán para ella como los días de su separación: será impura.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Levítico 15:22 forma parte de un conjunto de leyes que regulan la impureza ritual relacionada con las emisiones corporales de las mujeres, tanto las naturales y regulares como las anormales o patológicas. Esta norma establece que quien toque cualquier objeto que haya estado en contacto con una mujer durante su menstruación debe lavar sus ropas, bañarse con agua y permanecer impuro hasta el atardecer. Esto refleja la preocupación por mantener la pureza ceremonial y evitar la contaminación del pueblo de Israel, especialmente en relación con su culto y proximidad al tabernáculo.
Contexto literario
El pasaje más amplio (Levítico 15:19-33) regula la impureza generada por las pérdidas de sangre femeninas, diferenciando entre la menstruación normal y otros tipos de flujos irregulares o enfermedades. La ley prescribe cómo tratar esta impureza, cómo afecta a la persona y a objetos que toca, y el proceso para su purificación. En el contexto histórico, esto visaba a separar a los israelitas de la impureza, preservando el honor y la santidad del pueblo elegido y su relación con Dios.
Desarrollo del pasaje
Las leyes ceremoniales sobre la impureza tenían un doble propósito: enseñar a Israel su privilegio como pueblo santo y su deber de mantener la pureza para evitar toda contaminación. La impureza ritual, aún siendo natural e involuntaria, requería separación temporal para proteger la santidad del culto y del tabernáculo, haciendo visible la distancia entre el hombre y Dios en estado impuro. La exigencia de lavar ropas y bañarse mostraba la necesidad de cuidado y respeto hacia lo sagrado. Además, estas normas prevenían que alguien impuro se acercara al santuario causando su muerte por la justicia divina. La rigurosidad de estas leyes generaba una conciencia constante del peligro de la impureza y fomentaba una reverente preparación para el acercamiento a Dios.
Nota de lectura
Estas prescripciones apuntaban a mantener la santidad del tabernáculo y la actitud reverente del pueblo en su relación con Dios. Hoy, aunque no estamos sujetos a estas ceremonias, el principio de la pureza moral y espiritual permanece vigente: la santidad personal es indispensable para acercarse a Dios con aceptación y seguridad. Se nos recuerda la importancia de la limpieza interna y el rechazo del pecado, valores atemporales más allá de la antigua legislación ceremonial.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 15:19-33. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.