Éxodo 10:24
Entonces Faraón llamó a Moisés y le dijo: «Vayan, sirvan al Señor; solo queden sus rebaños y ganados; también sus pequeños pueden ir con ustedes».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
21 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo para que haya tinieblas sobre la tierra de Egipto, tinieblas palpables».
22 Moisés extendió su mano hacia el cielo, y hubo densas tinieblas en toda la tierra de Egipto durante tres días.
23 No se veían unos a otros ni nadie se levantó de su lugar durante esos tres días; pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradas.
24 Entonces Faraón llamó a Moisés y le dijo: «Vayan, sirvan al Señor; solo queden sus rebaños y ganados; también sus pequeños pueden ir con ustedes».
25 Pero Moisés respondió: «También nos darás sacrificios y holocaustos para ofrecer al Señor nuestro Dios».
26 «Nuestros ganados también irán con nosotros; no quedará ni una pezuña, porque de ellos tomaremos para servir al Señor nuestro Dios. No sabremos con qué servirle hasta que lleguemos allá».
27 Pero el Señor endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Éxodo 10:24 se sitúa en medio del contexto de la novena plaga sobre Egipto, la oscuridad total que cubrió el país durante tres días y seis noches, un castigo divino muy severo. Esta plaga ha sido interpretada como una manifestación de la justicia de Dios contra la rebelión y el endurecimiento del corazón de Faraón y su pueblo, quienes habían rechazado la palabra y el poder de Dios repetidamente. Este episodio muestra cómo la oscuridad física que padecieron los egipcios simbolizaba también su oscuridad espiritual y obstinación, mientras que los israelitas permanecían en luz. En respuesta a la gravedad de la plaga, Faraón llamaba a Moisés para negociar, concediendo permiso para que el pueblo de Israel pudiera salir a adorar, aunque buscando dejar sus posesiones atrás. Este versículo destaca la progresiva ruptura del diálogo entre Faraón y Moisés, que pronto se cerrará definitivamente, ya que Faraón rechaza cumplir totalmente las demandas de Dios y se endurece aún más en su postura.
Contexto literario
El versículo pertenece al relato de la novena plaga en Éxodo 10:21-29, donde Dios envía oscuridad total sobre Egipto, un acto justo de castigo por la rebelión de Faraón contra la liberación de Israel. La oscuridad fue completa y tangible, extendida durante tres días y seis noches, y permaneció sólo dentro de los límites de Egipto, destacando la protección especial que Dios otorgó a los israelitas. Durante este tiempo de prueba, Faraón reconoce temporalmente la autoridad de Dios y permite que los israelitas se vayan, pero al mismo tiempo intenta restringir lo que pueden llevar consigo, mostrando su corazón todavía endurecido y resistencia a dejar ir completamente al pueblo elegido.
Desarrollo del pasaje
En Éxodo 10:24, Faraón finalmente llama a Moisés para expresar de forma reticente su aceptación de que los israelitas salgan del país para adorar a su Dios. Sin embargo, su permiso está condicionado: solo los israelitas podrán ir con sus hijos pequeños, pero sus rebaños y ganados deben quedarse. Este detalle revela la intención de Faraón de mantener control y retener lo que consideraba valioso, sin comprender que la libertad de adoración plena incluye también las posesiones necesarias para las ofrendas y sacrificios. El versículo refleja el patrón común en la negociación entre Faraón y Moisés donde Faraón ofrece concesiones limitadas para seguir resistiendo la voluntad de Dios. A pesar de esta aparente conciliación, la actitud de Faraón queda expuesta en que pronto romperá el trato y rechazará seguir tratando con Moisés, endureciendo su corazón hasta su castigo final.
Nota de lectura
La insistencia de Faraón en dejar atrás el ganado que sería necesario para el sacrificio demuestra una falta de comprensión espiritual y una obstinación caracterizada por concesiones parciales que no responden al llamado total de Dios. Además, el episodio muestra el contraste entre la luz espiritual otorgada a Israel y la oscuridad que envuelve a Egipto, que se convierte en símbolo de rechazo a la iluminación divina. La negativa final de Faraón a seguir negociando enfatiza la gravedad y las consecuencias del endurecimiento del corazón frente a la autoridad de Dios. Esta sección también invita a reflexionar sobre la respuesta humana ante la llamada divina y la importancia de la obediencia completa.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 10:21-29. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.