Deuteronomio 28:19
Maldito serás al entrar, y maldito serás al salir.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
16 Maldito serás en la ciudad, y maldito serás en el campo.
17 Maldita será tu canasta y tu artesa de amasar.
18 Maldito será el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas.
19 Maldito serás al entrar, y maldito serás al salir.
20 El Señor enviará sobre ti maldición, confusión y reprensión en todo lo que emprendas, hasta que seas destruido y perezcas pronto, a causa de la maldad de tus obras por las cuales me has abandonado.
21 El Señor hará que la peste se te adhiera, hasta que te consuma de la tierra a la cual vas para poseerla.
22 El Señor te herirá con tisis, con fiebre, con inflamación, con ardor, con espada, con sequía y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Deuteronomio 28:19, donde se dice que el pueblo será maldecido al entrar y al salir, forma parte de un pasaje que enumera las consecuencias para Israel si desobedece los mandamientos de Dios. Esta maldición no es arbitraria ni leve, sino la justa respuesta divina a la desobediencia, al desprecio de Dios y al abandono de su camino. La idea central es que la maldición es total y persistente: acompaña al individuo en todas sus actividades, sin posibilidad de escape, manifestándose en todos los aspectos de su vida y entorno.
Contexto literario
Deuteronomio 28:15-44 presenta una lista de maldiciones que recaerán sobre el pueblo de Israel si no guardan los mandamientos divinos. Este conjunto de advertencias contrasta con las bendiciones prometidas a quienes obedecen. En el contexto histórico, es un llamado a la fidelidad para evitar severos castigos que afectan tanto la salud, la economía, la seguridad como la estabilidad social y espiritual.
Desarrollo del pasaje
El versículo habla de una maldición constante que acompaña al individuo «al entrar y al salir», lo que indica que no hay refugio ni momento de descanso para quien sufre el castigo divino. La maldición se manifiesta en una pérdida radical de bienestar, afectando la tierra, las cosechas, la familia e incluso la mente y el juicio. Así, tanto las acciones como los bienes están bajo la maldición, y la persona es incapaz de encontrar estabilidad o goce verdadero. Este texto refleja la gravedad de la apostasía y la desobediencia, indicando que la maldición divina es exhaustiva, inevitable y afecta todos los ámbitos de la existencia.
Nota de lectura
La equidad de la maldición radica en que es consecuencia directa de la desobediencia a Dios y no un acto arbitrario. La maldición se extiende a la salud, la economía, la vida social y la mente, reflejando el impacto total de la ruptura con la relación con Dios. La frase «maldito serás al entrar, y maldito serás al salir» subraya la persecución constante de esta maldición, sin escape, simbolizando la profundidad del castigo en la vida cotidiana del pueblo. Esto debe entenderse dentro del marco teológico e histórico del pacto entre Dios e Israel, donde la fidelidad trae bendición y la desobediencia trae desgracia.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: deuteronomy 28:15-44. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.