2 Samuel 2:16
Cada uno tomó a su adversario por la cabeza y clavó su espada en el costado de su compañero, y cayeron juntos. Por eso aquel lugar fue llamado Helcat-hazurim, que está en Gabaón.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
13 Joab hijo de Sarvia, con los siervos de David, salió a su encuentro junto al estanque de Gabaón; se sentaron unos a un lado del estanque y otros al otro.
14 Abner dijo a Joab: «Que se levanten ahora los jóvenes y compitan delante de nosotros». Joab respondió: «Que se levanten».
15 Entonces se levantaron y avanzaron en número igual: doce de Benjamín, por parte de Is-boset hijo de Saúl, y doce de los siervos de David.
16 Cada uno tomó a su adversario por la cabeza y clavó su espada en el costado de su compañero, y cayeron juntos. Por eso aquel lugar fue llamado Helcat-hazurim, que está en Gabaón.
17 Aquel día se libró una batalla muy reñida, y Abner y los hombres de Israel fueron derrotados por los siervos de David.
18 Allí estaban los tres hijos de Sarvia: Joab, Abisai y Asael. Asael era ligero de pies, como una gacela del campo.
19 Asael persiguió a Abner sin desviarse ni a la derecha ni a la izquierda en su persecución.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo 2 Samuel 2:16 describe un duelo entre doce guerreros de dos ejércitos rivales, donde cada uno mata a su adversario clavándole la espada en el costado y ambos caen juntos, lo que refleja la igualdad y determinación de ambos bandos. Esta dramática escena revela la obstinación y valentía de los combatientes, y el lugar recibe el nombre de Helcat-hazurim, que significa 'campo de hombres duros', haciendo alusión a su firmeza incluso frente a la muerte.
Contexto literario
En 2 Samuel 2:8-17 se presenta la rivalidad entre dos reyes: David, ungido por Dios, e Is-boset, puesto como rey por Abner tras la muerte de Saúl. La nación queda dividida, con Judá apoyando a David y el resto de las tribus sometiéndose a Is-boset. Abner, como líder militar de Is-boset, desafía a Joab, comandante de David, y acuerdan un enfrentamiento entre doce guerreros de cada lado en Gabaón, que está en el territorio de Benjamín, partidario del linaje de Saúl.
Desarrollo del pasaje
La batalla comienza como un juego o desafío, una especie de duelo entre campeones para decidir la superioridad sin involucrar a todo el ejército, aunque termina en una masacre mutua. Cada combatiente, con determinación y orgullo, no pide ni concede misericordia, causando la muerte simultánea de los veinticuatro guerreros. Esta conducta obstinada, más motivada por el honor que por enemistad profunda, ilustra hasta qué punto las pasiones humanas pueden conducir a la destrucción. Posteriormente, el enfrentamiento se extiende a todo el ejército, resultando en la derrota de las fuerzas de Abner, demostrando que, a pesar de la valentía individual, el apoyo divino y la legitimidad de David prevalecen.
Nota de lectura
Este relato ejemplifica cómo las ambiciones humanas y el orgullo pueden provocar conflictos sangrientos, y presenta a David como un líder paciente y fiel a su llamado divino, que prefiere esperar la intervención de Dios en lugar de precipitar la lucha fratricida. Además, refleja la complejidad política y militar del reino dividido de Israel en ese momento.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 2-samuel 2:8-17. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.