2 Reyes 8:7
Eliseo fue a Damasco. Ben-adad, rey de Siria, estaba enfermo, y le avisaron diciendo: «El hombre de Dios ha venido aquí».
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
4 El rey conversaba con Guehazí, siervo del hombre de Dios, y le decía: «Te ruego que me cuentes todas las grandes obras que ha hecho Eliseo».
5 Mientras él le relataba al rey cómo había resucitado a un muerto, la mujer cuyo hijo él había resucitado llegó a suplicar al rey por su casa y por su tierra. Entonces Guehazí dijo: «Señor mío, oh rey, esta es la mujer, y este es su hijo, a quien Eliseo resucitó».
6 Cuando el rey preguntó a la mujer, ella se lo contó. Entonces el rey ordenó a un oficial: «Devuélvele todo lo que era suyo, y todos los frutos del campo desde el día en que dejó la tierra hasta ahora».
7 Eliseo fue a Damasco. Ben-adad, rey de Siria, estaba enfermo, y le avisaron diciendo: «El hombre de Dios ha venido aquí».
8 El rey dijo a Hazael: «Toma un presente en tu mano, ve a recibir al hombre de Dios y consulta por medio de él al Señor, preguntando: “¿Sanaré de esta enfermedad?”»
9 Hazael fue a recibirlo, llevando un presente con lo mejor de Damasco, cargado en cuarenta camellos. Llegó, se presentó ante él y dijo: «Tu hijo Ben-adad, rey de Siria, me ha enviado a ti con esta pregunta: “¿Sanaré de esta enfermedad?”»
10 Eliseo le respondió: «Ve y dile: “Ciertamente sanarás”; pero el Señor me ha mostrado que sin duda morirá».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En 2 Reyes 8:7, se narra que Eliseo fue a Damasco, la capital de Siria, donde Ben-adad, el rey sirio que estaba enfermo, recibió la noticia de la llegada del “hombre de Dios”. Este versículo inicia un relato más amplio (versículos 7-15) que destaca la inesperada visita de Eliseo a un territorio no israelita y el reconocimiento del poder profético de Eliseo incluso por parte del rey enemigo. Aunque el comentario histórico no explica concretamente qué motivó a Eliseo a ir a Damasco, sugiere varias causas posibles, entre ellas obedecer una orden divina, confirmar a Naaman en su fe o responder a un contexto de crisis como la hambruna.
Contexto literario
El versículo se encuentra en un momento en que las relaciones entre Israel y Siria son tensas y teñidas de hostilidades. Sin embargo, la llegada de Eliseo a Damasco marca una situación diferente: un encuentro entre el profeta de Israel y el rey sirio enfermo. Ben-adad es presentado como un poderoso monarca afectado por la enfermedad, factor que lo lleva a buscar consejo divino a través de Eliseo, manifestando que las dificultades humanas afectan a cualquier persona sin distinción de poder o riqueza. Este contexto es importante para entender el cambio de actitud del rey hacia Eliseo y el mensaje profético que este trae.
Desarrollo del pasaje
El hecho de que Ben-adad llame a Eliseo “el hombre de Dios” indica que su fama se había extendido más allá de Israel, principalmente por milagros como la curación de Naaman. Reconociendo su enfermedad, el rey sirio envía a su ministro Hazael a buscar el consejo de Eliseo, mostrando respeto y esperanza, aunque anteriormente lo había considerado un enemigo. Esta acción refleja cómo la aflicción y la enfermedad pueden provocar en las personas una búsqueda sincera de ayuda y un cambio en su percepción hacia quienes habían menospreciado. La interacción inicial de este pasaje prepara el terreno para los acontecimientos posteriores, en los cuales se revelan decisiones cruciales y profecías que afectan la historia de Siria e Israel.
Nota de lectura
Este versículo destaca la ironía de que un monarca enemigo busque la palabra de un profeta israelita en un momento de aflicción, evidenciando cómo la adversidad cambia actitudes y reconoce valores espirituales hasta entonces desconocidos o despreciados. Además, subraya que el poder y la riqueza no garantizan salud ni seguridad, recordando la fragilidad humana común a todos los hombres, desde reyes hasta campesinos. La visita de Eliseo a Damasco abre un capítulo que ilustra cómo la profecía y la política se entrelazan, y prepara un desenlace grave para Ben-adad a partir de la interacción con el profeta y su siervo Hazael.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 2-kings 8:7-15. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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