Estudio / Salmos 35 / Versículo 22

Salmos 35:22

Tú lo has visto, Señor; no guardes silencio. Señor, no te alejes de mí.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

19 No permitas que se alegren de mí injustamente mis enemigos, ni que guiñen el ojo los que me odian sin motivo.

20 Porque no hablan de paz, sino que traman engaños contra los que viven tranquilos en la tierra.

21 Abrieron bien grande su boca contra mí y dijeron: «¡Ajá, ajá! Nuestros ojos lo han visto».

22 Tú lo has visto, Señor; no guardes silencio. Señor, no te alejes de mí.

23 Despierta y levántate para hacerme justicia, para defender mi causa, Dios mío y Señor mío.

24 Júzgame conforme a tu justicia, Señor mi Dios; no permitas que se alegren de mí.

25 No permitas que digan en su corazón: «¡Así lo queríamos!». No dejes que digan: «Lo hemos devorado».

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo 35:22 del salmo 35 expresa la súplica apasionada de David para que Dios reconozca su injusticia y no permanezca indiferente. En medio de la persecución injusta y maligna de sus enemigos, David apela a la atención divina, pidiéndole al Señor que no guarde silencio ni se aleje de él. Esta oración refleja su confianza en que Dios es testigo de su situación y apelación para que actúe en su favor.

Contexto literario

Este versículo forma parte de un pasaje (Salmo 35:17-28) donde David enfrenta la enemistad malintencionada e injusta de quienes lo persiguen sin causa. Describe la conducta ofensiva y despectiva de sus adversarios, quienes además atacan a sus amigos tranquilos y justos. Frente a estas circunstancias, David se dirige a Dios, reconociéndolo como juez justo y defensor de los inocentes, y demanda que interceda contra sus enemigos para vindicar su causa.

Desarrollo del pasaje

David destaca que sus perseguidos le odian sin razón y actúan con insolencia y maldad. Su súplica se centra en que Dios, quien conoce todos los detalles y conspiraciones ocultas, no pase por alto el sufrimiento injusto. Al decir "Tú lo has visto, Señor; no guardes silencio", David señala que Dios es testigo de las maquinaciones en su contra y debe actuar con justicia. Además, pide que Dios no se distancie ni abandone a quien confía plenamente en Él, mostrando su dependencia total del Señor como protector y juez supremo. La oración tiene un fuerte sentido de urgencia y una íntima relación entre David y Dios, evidenciando que la justicia divina es su esperanza contra la opresión y el desprecio.

Nota de lectura

Este versículo subraya la importancia de acudir a Dios como juez justo en medio de la injusticia. La expresión refleja una confianza que no se limita a la espera pasiva, sino que implica una exigencia activa de intervención divina. En el contexto histórico, la súplica de David visualiza las dificultades reales que enfrentaba, y nos enseña a reconocer que el Señor siempre ve y conoce nuestra verdad, llamándonos a depender en Él incluso cuando los enemigos persisten en maltratar y calumniar.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: psalms 35:17-28. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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