Estudio / Números 25 / Versículo 16

Números 25:16

Entonces el Señor habló a Moisés, diciendo:

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

13 y será para él y para su descendencia después de él un pacto de sacerdocio perpetuo, porque tuvo celo por su Dios e hizo expiación por los hijos de Israel.

14 El nombre del israelita que fue muerto, el que murió con la mujer madianita, era Zimrí, hijo de Salú, jefe de una familia principal de los simeonitas.

15 Y el nombre de la mujer madianita que fue muerta era Cozbí, hija de Zur; él era jefe de una tribu, de una familia principal en Madián.

16 Entonces el Señor habló a Moisés, diciendo:

17 «Hostiguen a los madianitas y atáquenlos,

18 porque ellos los han hostigado con sus engaños, con los que los sedujeron en Peor, y con Cozbí, hija de un jefe de Madián, su hermana, que fue muerta el día de la plaga por causa de Peor».

Leer el capítulo completo →

Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

En Números 25:16, se refleja la comunicación directa de Dios con Moisés para dar instrucciones sobre el castigo a los enemigos que provocaron el pecado en Israel. El versículo inicia un mandato divino para corregir a quienes incitaron a Israel a desviarse, mostrando la justicia de Dios actuando a través de Moisés.

Contexto literario

Este versículo pertenece al relato en Números 25:16-18, donde Dios ordena a Moisés tomar medidas contra los madianitas. Esto sucede después de que Israel pecara por involucrarse en prácticas idólatras y fornicación instigadas por mujeres madianitas, lo que llevó a una plaga como castigo divino. Este pasaje muestra cómo Dios corrige a Su pueblo y también juzga a quienes les han provocado a pecar.

Desarrollo del pasaje

Dios, como Padre que corrige a sus hijos, castigó inicialmente a Israel con una plaga debido al pecado. Sin embargo, los madianitas no sufrieron el mismo castigo directo; en cambio, fueron destinados a enfrentar la espada enemiga. A pesar de la humildad y mansedumbre de Moisés, se le ordenó ejercer una acción enérgica contra los madianitas para eliminar la fuente del pecado. Este acto simboliza la necesidad de alejarse absolutamente de aquello que nos lleva a caer en faltas, incluso si implica privarse de lo más valioso para evitar el pecado. La venganza divina aquí no es un acto impulsivo, sino una justa indignación santa, reflejando el profundo reproche ante la provocación a pecar. La advertencia es clara: las personas que inducen al pecado deben ser confrontadas y su influencia anulada.

Nota de lectura

Este pasaje ilustra la diferencia en el trato de Dios hacia su pueblo y hacia quienes lo incitan al pecado. Mientras que Israel fue corregido como un hijo, los madianitas fueron juzgados con severidad, reflejando la justicia divina que también incluye castigar a los agentes causantes del mal. Esta enseñanza llama a la reflexión sobre la protección ante los estímulos al pecado y la importancia de un rechazo firme hacia ellos.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 25:16-18. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

Seguí explorando