Números 19:21
Este será un estatuto perpetuo para ellos: quien rocíe el agua de purificación deberá lavar sus vestiduras; y quien toque el agua de purificación quedará impuro hasta el atardecer.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
18 Y una persona limpia tomará hisopo, lo mojará en el agua, y rociará la tienda, todos los utensilios, las personas que estuvieron allí, y sobre el que tocó un hueso, o un muerto, o un cadáver, o una tumba.
19 Y la persona limpia rociará sobre el impuro al tercer día y al séptimo día; y al séptimo día lo purificará, y lavará sus vestiduras, y se bañará en agua, y quedará limpio al atardecer.
20 Pero el que esté impuro y no se purifique, esa persona será excluida de la congregación, porque ha contaminado el santuario del Señor; el agua de purificación no fue rociada sobre él, está impuro.
21 Este será un estatuto perpetuo para ellos: quien rocíe el agua de purificación deberá lavar sus vestiduras; y quien toque el agua de purificación quedará impuro hasta el atardecer.
22 Todo lo que toque al impuro quedará impuro, y la persona que lo toque quedará impura hasta el atardecer.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo destaca una norma perpetua sobre el uso del agua de purificación y las condiciones para quien la maneje o toque, estableciendo que ese contacto conlleva impureza hasta el atardecer. Esto refleja la seriedad con que se trataba la contaminación ritual causada por la proximidad a la muerte, fuente de nacimiento de la impureza según la ley ceremonial.
Contexto literario
Dentro del rango de Números 19:11-22 se establecen las instrucciones sobre cómo y cuándo usar las cenizas de la vaca roja mezcladas con agua para purificar a quienes se contaminaran por el contacto con cadáveres o lugares asociados a la muerte. Estas normas forman parte de un sistema complejo que regulaba la impureza ceremonial en Israel, particularmente debido a su efecto impedido para acercarse al santuario hasta cumplir con la purificación.
Desarrollo del pasaje
El texto señala que el agua de purificación, preparada mezclando cenizas de la vaca roja con agua corriente, era usada para rociar a los contaminados, quienes debían lavar también sus vestiduras. La impureza no terminaba automáticamente con la aplicación del agua; quienes la tocaban o realizaban la ceremonia quedaban igualmente impuros hasta el atardecer, momento en que concluía el estado de impureza temporal. Esto subraya que aunque el contacto con el elemento purificador era necesario, también implicaba una condición ritual precisa que debía respetarse. El efecto que se buscaba con esta ley no era solo externo, sino señalar la gravedad de la contaminación por la muerte y la necesidad de una limpieza integral, tanto física como espiritual, antes de tener acceso a los lugares sagrados.
Nota de lectura
Esta reglamentación evidencia la comprensión antigua de la muerte como fuente de contaminación ritual y la necesidad de un proceso ritualizado para restaurar la pureza. Además, el versículo refleja la idea de que incluso los actos de purificación requieren precaución y producen un tipo de impureza temporal, destacando la imperfección y tentativo de estas prácticas en el marco de la ley antes de la llegada de un sacrificio definitivo.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 19:11-22. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.