Nehemías 11:13
Y sus hermanos, jefes de familias, eran doscientos cuarenta y dos; y Amasai, hijo de Azareel, hijo de Ahasai, hijo de Mesilemot, hijo de Imer,
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
10 De los sacerdotes: Jedaías hijo de Joiarib, Jaquín.
11 Seraías hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitub, era el principal de la casa de Dios.
12 Y sus hermanos, los que realizaban el servicio en la casa, eran ochocientos veintidós; y Adaías hijo de Jeroham, hijo de Pelalías, hijo de Amzi, hijo de Zacarías, hijo de Pasur, hijo de Malquías.
13 Y sus hermanos, jefes de familias, eran doscientos cuarenta y dos; y Amasai, hijo de Azareel, hijo de Ahasai, hijo de Mesilemot, hijo de Imer,
14 y sus hermanos, hombres valientes, ciento veintiocho; y su supervisor era Zabdiel, hijo de uno de los principales.
15 De los levitas: Semaías, hijo de Hasub, hijo de Azricam, hijo de Hasabías, hijo de Buni;
16 y Sabetai y Jozabad, jefes de los levitas, estaban encargados de los asuntos exteriores de la casa de Dios.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Este versículo forma parte de un recuento detallado sobre los habitantes que se establecieron en Jerusalén tras su reconstrucción, resaltando la organización y genealogía dentro de las familias sacerdotales. Amasai, mencionado aquí, desciende de una línea de sacerdotes que desempeñaban un rol fundamental en el templo, lo que enfatiza la importancia religiosa y social de quienes habitaban la ciudad. La referencia precisa a sus antecesores subraya la legitimidad y continuidad de su posición dentro de la comunidad.
Contexto literario
En el capítulo 11 de Nehemías, se describe cómo se repobló Jerusalén después de la devastación sufrida. Aunque Jerusalén era la ciudad santa, muchos rehusaban vivir allí debido a las dificultades, la estricta exigencia de santidad y el peligro que representaban los ataques externos. Para asegurar que la ciudad siguiera siendo un centro espiritual y administrativo, líderes, voluntarios y especialmente sacerdotes y levitas se establecieron en ella, contribuyendo a su renovación y fortificación espiritual y social.
Desarrollo del pasaje
De los distintos grupos que llenaron Jerusalén, los sacerdotes tuvieron un papel crucial, ya que su función estaba directamente vinculada al templo, el lugar santo elegido por Dios. Este versículo menciona a Amasai y su linaje para destacar a una familia sacerdotal específica que fue parte activa en la comunidad. Este dato pone de manifiesto la estructura organizada y el compromiso de los sacerdotes para mantener su labor y presencia en Jerusalén, lo cual era esencial para la vida religiosa y para sostener la adoración y rituales en el templo.
Nota de lectura
La inclusión del nombre y genealogía de Amasai confirma que no solo se valoraba la cantidad de sacerdotes en Jerusalén, sino también la continuidad y herencia espiritual y social. Este pasaje permite entender cómo se reforzó la ciudad no solo con habitantes comunes, sino con líderes religiosos que daban estabilidad y prestigio al lugar santo en tiempos inciertos.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: nehemiah 11:1-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.