Mateo 10:20
Porque no son ustedes los que hablan, sino el Espíritu de su Padre que habla en ustedes.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
17 Pero cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas;
18 y serán llevados ante gobernadores y reyes por causa de mí, para dar testimonio a ellos y a los gentiles.
19 Pero cuando los entreguen, no se preocupen por cómo o qué hablarán, porque en esa misma hora se les dará lo que deben decir.
20 Porque no son ustedes los que hablan, sino el Espíritu de su Padre que habla en ustedes.
21 El hermano entregará a la muerte a su hermano, y el padre a su hijo; los hijos se alzarán contra sus padres y los harán morir.
22 Serán odiados por todos a causa de mi nombre; pero quien persevere hasta el fin, ese será salvo.
23 Y cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra; porque en verdad les digo, no acabarán de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Mateo 10:20 señala que no es el ministerio o los discípulos quienes hablan por sí mismos, sino que es el Espíritu del Padre celestial quien habla a través de ellos. En un contexto donde se anuncian las persecuciones y dificultades que enfrentarán, esta afirmación ofrece una fuente de consuelo y fortaleza: no están solos ni desprovistos de poder, sino que actúan bajo la guía divina directa.
Contexto literario
Este versículo se encuentra dentro de un discurso amplio (Mateo 10:16-42) en el que Jesús prepara a sus discípulos para las adversidades futuras en su misión evangelizadora. Aunque durante la presencia física de Jesús no enfrentaron grandes persecuciones, Él les revela que tras su resurrección serán expuestos a odios, injusticias y hasta la muerte a causa del mensaje que proclaman. Jesús advierte sobre la hostilidad que recibirán, incluyendo aversiones de incluso familiares, autoridades y sus propios compatriotas.
Desarrollo del pasaje
En medio de esta predicción de sufrimientos, Mateo 10:20 sirve para asegurar a los discípulos que, cuando frente a tribunales y acusaciones deben defender su mensaje, no es simplemente su sabiduría o elocuencia humana la que hablará, sino el Espíritu Santo quien se encargará de inspirar sus palabras. Esto implica que aunque parezcan vulnerables y solos, cuentan con la presencia activa de Dios en su labor, lo que respalda y protege su testimonio incluso en las circunstancias más adversas. Asimismo, advierte que las dificultades no deben sorprender ni desanimar, pues forman parte del camino y son un sello confirmatorio de la fidelidad a Cristo y a su reino.
Nota de lectura
El pasaje enfatiza que el verdadero poder en el ministerio no reside en la habilidad humana sino en la inspiración divina. La profecía de persecución es también un llamado a la preparación y a la fuerza espiritual, en vista de enfrentar conflictos que se extenderán más allá del tiempo inmediato de los discípulos. El versículo reitera que en momentos de prueba, el Espíritu de Dios intervendrá directamente, asegurando que la palabra de la verdad sea proclamada aún cuando los seguidores de Cristo no puedan valerse por sí mismos.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: matthew 10:16-42. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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