Levítico 15:4
Toda cama sobre la que se acueste el que tiene flujo será impura, y todo aquello sobre lo que se siente será impuro.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
1 El Señor habló a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 «Hablen a los hijos de Israel y díganles: Cuando un hombre tenga flujo de su carne, por causa de ese flujo será impuro.
3 Y esta será su impureza a causa de su flujo: ya sea que su carne destile el flujo, o que esté obstruida por él, será impuro.
4 Toda cama sobre la que se acueste el que tiene flujo será impura, y todo aquello sobre lo que se siente será impuro.
5 Y cualquiera que toque su cama lavará sus ropas, se bañará con agua y quedará impuro hasta el atardecer.
6 Y el que se siente sobre cualquier cosa en la que se haya sentado el que tiene flujo, lavará sus ropas, se bañará con agua y quedará impuro hasta el atardecer.
7 Y el que toque la carne del que tiene flujo, lavará sus ropas, se bañará con agua y quedará impuro hasta el atardecer.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Levítico 15:4 establece que toda cama y asiento que haya sido usado por un hombre con flujo es ritual y ceremonialmente impuros. Esto simboliza cómo el pecado y la impureza moral afectan no solo a la persona, sino también a todo lo que la rodea, extendiendo su contaminación a su entorno inmediato, lo que requiere medidas para restaurar la pureza.
Contexto literario
Levítico 15:1-18 aborda la ley sobre la impureza ceremonial causada por las emisiones corporales en los hombres, consideradas señales externas de un estado de pecado o corrupción espiritual. Este capítulo instruye sobre cómo debe manejarse la impureza para mantener la santidad y la separación necesarias en la comunidad de Dios.
Desarrollo del pasaje
Según el comentario histórico, la impureza causada por esta condición era vista como consecuencia directa de un estilo de vida desenfrenado y pecaminoso, reflejando la relación entre la conducta moral y el estado ceremonial. El hombre con flujo no solo era impuro, sino que transmitía esta impureza a las personas y objetos con los que tenía contacto, como la cama o el asiento que usaba, debiendo reconocerse y mantenerse alejado del santuario y de productos sagrados. Esta contaminación requería un proceso de purificación que incluía el lavado de prendas, baños corporales y un período de espera, culminando en un sacrificio para restablecer la comunión con Dios. Así, la ley refleja la profunda conexión entre la pureza física y espiritual, y simboliza el contagio del pecado, la necesidad de evitar la contaminación espiritual y la importancia de la redención a través de ritos establecidos que anticipan la gracia y la justicia mediadas por Dios.
Nota de lectura
La descripción histórica toma una perspectiva moralista y simbólica al interpretar la enfermedad y la impureza como consecuencias y símbolos del pecado, enfatizando la corrupción, la justicia divina y la redención. El énfasis está puesto en la función espiritual y comunitaria de estas leyes ceremoniales, más que en su aplicación sanitaria o médica.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 15:1-18. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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