Levítico 13:58
Pero la prenda, la urdimbre, la trama o cualquier cosa de piel que laves y de la que la plaga haya desaparecido, la lavarás por segunda vez y quedará limpia.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
55 Después de lavada la prenda, el sacerdote la examinará; si la plaga no ha cambiado de color ni se ha extendido, será impura y deberá quemarse en el fuego, esté la mancha por dentro o por fuera.
56 Pero si el sacerdote ve que la plaga se ha oscurecido después de lavarla, la arrancará de la prenda, de la piel, de la urdimbre o de la trama.
57 Si la plaga vuelve a aparecer en la prenda, en la urdimbre, en la trama o en cualquier cosa de piel, es una plaga que se extiende; quemarás con fuego aquello en lo que esté la plaga.
58 Pero la prenda, la urdimbre, la trama o cualquier cosa de piel que laves y de la que la plaga haya desaparecido, la lavarás por segunda vez y quedará limpia.
59 Esta es la ley para la plaga de lepra en una prenda de lana o de lino, en la urdimbre, en la trama o en cualquier cosa de piel, para declararla limpia o impura.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Levitico 13:58 trata sobre cómo debía manejarse una prenda que había presentado una plaga de lepra. Indica que cuando una prenda, ya sea de lino, lana o incluso piel, muestra signos visibles de esta plaga, debe ser lavada una segunda vez si, tras un primer lavado, la plaga parece haber desaparecido. Solo después de esta doble limpieza se consideraba que la prenda quedaba limpia y podía ser usada nuevamente.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un pasaje más amplio (Levitico 13:47-59) que regula cómo identificar y tratar la plaga de lepra en prendas de ropa. La ley distingue entre prendas contaminadas y las limpias, regulando un proceso de inspección y limpieza o destrucción. La plaga en la ropa se diferenciaba de la lepra en personas, pero la ley mostraba un cuidado riguroso para evitar la contaminación y era un símbolo de la presencia del pecado y su efecto degradante.
Desarrollo del pasaje
La plaga en la ropa se manifestaba con cambios de color y desgaste en zonas específicas, y se reconocía fácilmente. No se permitía quemar una prenda sin la confirmación de un sacerdote, precisa y delicadamente, ya que no se debía actuar solo por sospechas. Si después de un lavado la plaga desaparecía, debía lavarse nuevamente para asegurar la limpieza total. Esto simboliza la gravedad del pecado, que mancha no solo lo espiritual sino todo lo que envuelve al individuo, desde su ropa hasta su vida cotidiana. Se enseña que aunque las cosas materiales pueden ensuciarse y dañarse, lo que realmente debe cuidarse es el corazón interior, que es incorruptible y se manifiesta en justicia.
Nota de lectura
La plaga en la prenda, aunque ahora nos resulte inexplicable, era vista como un signo divino y un castigo singular en la historia de Israel. Representaba una advertencia tanto física como espiritual, relacionada con la impureza y el castigo divino por el pecado. La simbología enseña a rechazar lo manchado y a valorar la pureza interna más que la externa.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 13:47-59. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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