Levítico 13:37
Pero si la tiña no se ha extendido y ha brotado en ella pelo negro, la tiña ha sanado; está limpio, y el sacerdote lo declarará limpio.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
34 Al séptimo día el sacerdote examinará la tiña; y si no se ha extendido ni parece más profunda que la piel, el sacerdote lo declarará limpio; lavará sus ropas y quedará limpio.
35 Pero si la tiña se ha extendido mucho en la piel después de la purificación,
36 el sacerdote lo examinará; y si la tiña se ha extendido en la piel, no buscará pelo amarillo; es impuro.
37 Pero si la tiña no se ha extendido y ha brotado en ella pelo negro, la tiña ha sanado; está limpio, y el sacerdote lo declarará limpio.
38 Si un hombre o una mujer tiene en la piel de su carne manchas brillantes, manchas brillantes blancas,
39 el sacerdote las examinará; y si las manchas en la piel de su carne son de un blanco apagado, es una erupción que brota en la piel; está limpio.
40 El hombre que ha perdido el cabello de la cabeza es calvo, pero está limpio.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Leviticus 13:37 explica que, cuando una lesión en la piel muestra signos de haber sanado—específicamente si el área afectada no ha aumentado y el vello crece nuevamente de color negro—se considera que la enfermedad, que podría haber sido una tiña o lepra, está curada. En este caso, el sacerdote es quien debe declarar oficialmente que la persona está limpia, asegurando así su reintegración en la comunidad desde la perspectiva ritual y social.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un rango más amplio (Leviticus 13:18-37) donde se regulan las pruebas y decisiones que deben tomar los sacerdotes frente a diferentes manifestaciones de enfermedades cutáneas. Se describen criterios para diferenciar entre lesiones curadas y aquellas que aún representan una contaminación o impureza, incluyendo manifestaciones en heridas antiguas, quemaduras o caspa, lo que refleja la preocupación ritual por mantener la pureza dentro de la comunidad.
Desarrollo del pasaje
El comentario histórico señala que el sacerdote debía juzgar con cuidado estas señales, especialmente porque ciertas enfermedades podrían reaparecer o demostrar su naturaleza mediante características como el color del pelo que crecía en la zona afectada. Por ejemplo, la presencia de vello negro indicaba salud, mientras que si era amarillo, podía indicar que la enfermedad persistía. Esto tiene un significado paralelo en la advertencia sobre cómo las marcas visibles en la piel simbolizan estados de pureza o impureza, que afectaban no solo la salud física, sino también la relación de la persona con la comunidad y con Dios.
Nota de lectura
Estas regulaciones reflejan la importancia que tenía la pureza ritual para el pueblo de Israel, que se relacionaba tanto con aspectos de salud pública como con la dimensión espiritual y social. Además, el pasaje invita a reconocer la fragilidad de la condición humana marcada por el pecado y sus consecuencias. A su vez, quien se encuentra libre de tales enfermedades debe agradecer y cuidar su salud como un regalo divino.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 13:18-37. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.