Jueces 10:5
Y Jair murió, y fue sepultado en Camón.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
2 Juzgó a Israel durante veintitrés años; luego murió y fue sepultado en Samir.
3 Después de él se levantó Jair, galaadita, quien juzgó a Israel durante veintidós años.
4 Tuvo treinta hijos, que cabalgaban en treinta asnos jóvenes, y poseían treinta ciudades, que hasta hoy se llaman Havot-jair, en la tierra de Galaad.
5 Y Jair murió, y fue sepultado en Camón.
6 Y los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del Señor, y sirvieron a los Baales, y a Astarté, y a los dioses de Siria, a los dioses de Sidón, a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón, y a los dioses de los filisteos; y abandonaron al Señor, y no le sirvieron.
7 Entonces la ira del Señor se encendió contra Israel, y los entregó en manos de los filisteos y en manos de los hijos de Amón.
8 Y en ese año oprimieron y afligieron a los hijos de Israel; dieciocho años, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del Jordán, en la tierra de los amorreos, que está en Galaad.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo que dice que Jair murió y fue sepultado en Camón cierra una etapa significativa en el liderazgo de Israel durante la época de los jueces. Aunque la información es breve, representa el fin de un periodo de gobierno estable y pacífico bajo Jair, quien destacó por consolidar una familia numerosa y honorable, con una administración justa y distribuida en varias localidades.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un resumen histórico sobre los jueces Tola y Jair, quienes gobernaron después del turbulento mandato de Abimelec. Mientras Abimelec causó disturbios y llevó a Israel a la guerra, Tola y Jair fueron jueces pacíficos que mantuvieron el orden y promovieron la justicia. Jair, en particular, gobernó en la región de Galaad y tuvo una familia notable que ayudó a administrar justicia en diversas áreas, lo que refleja una organización estable y descentralizada antes del siguiente juez importante, Jefté.
Desarrollo del pasaje
Después de la muerte de Abimelec, Dios levantó a Tola para restaurar la paz y erradicar abusos, logrando mantener a Israel en orden sin destacarse por hechos memorables. Luego, Jair, un hombre de la tribu de Manasés que habitaba al este del Jordán, sucedió a Tola. Si bien geográficamente distante, su gobierno fortaleció esa región y equilibró el liderazgo tribal de Israel, que aún no se había asentado en Judá. Jair tenía treinta hijos que actuaban como jueces itinerantes, montando asnos para desplazarse y administrar justicia, y cada uno poseía una ciudad llamada Havot Jair. Esta estructura dio prestigio y estabilidad a su linaje, mostrando un modelo de gobierno distribuido y familiar. La menció de su muerte y sepultura en Camón subraya el cierre de su liderazgo y la continuidad histórica del relato bíblico de los jueces.
Nota de lectura
Aunque el versículo es sencillo y directo, refleja el valor de gobiernos pacíficos para la sociedad, y cómo el liderazgo efectivo puede manifestarse en estabilidad y justicia más que en eventos extraordinarios o conflictos. El relato enfatiza que Jair no buscó gloria personal ni poder monárquico, sino que su autoridad fue un servicio divinamente ordenado que benefició a diversas regiones de Israel.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: judges 10:1-5. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.