Juan 13:28
Pero ninguno de los que estaban a la mesa comprendió por qué le dijo esto.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
25 Él, recostado así sobre el pecho de Jesús, le preguntó: «Señor, ¿quién es?»
26 Jesús respondió: «Es aquel a quien yo dé el bocado después de mojarlo». Y, mojando el bocado, se lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón.
27 Después de darle el bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: «Lo que vas a hacer, hazlo pronto».
28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa comprendió por qué le dijo esto.
29 Algunos pensaban que, como Judas tenía la bolsa, Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta», o que diera algo a los pobres.
30 Judas, después de recibir el bocado, salió de inmediato. Y era de noche.
31 Cuando él hubo salido, Jesús dijo: «Ahora el Hijo del Hombre es glorificado, y Dios es glorificado en él».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Juan 13:28, el versículo destaca la incomprensión de los discípulos ante las palabras de Jesús en medio de la revelación de la traición de Judas. Aunque Jesús había anunciado anteriormente que sería traicionado, los discípulos no entendieron por qué uno de ellos actuaría así. Este versículo refleja la sorpresa y la confusión internas en el grupo al enfrentar una realidad tan dolorosa e inesperada.
Contexto literario
El contexto histórico de este pasaje abarca Juan 13:18-30, donde Jesús revela primero de manera general que alguien lo traicionará, cumpliendo una profecía antigua. Luego, anuncia específicamente que uno de sus propios discípulos, Judas, está preparando esta traición. Los discípulos, desconcertados, buscan identificar al traidor, sin lograr aún comprender por completo la situación.
Desarrollo del pasaje
El comentario destaca que Jesús, conociendo la traición desde el principio, decide revelarla a sus discípulos para prepararlos y fortalecer su fe. Él distingue entre los verdaderos discípulos y quienes no lo son realmente, señalando que no todos los llamados responden de igual manera. La traición de Judas es un cumplimiento profético, evidenciando que Jesús no es sorprendido por los eventos, sino que los maneja con plena conciencia y propósito divino. Los discípulos, al no captar la intención detrás de Jesús, muestran su angustia y confusión, reflejada en la falta de comprensión expresada en el versículo. Esta incomprensión humana contrasta con la certeza y conocimiento pleno de Cristo, quien también utiliza la ocasión para animar a sus seguidores sobre la importancia de aceptar a sus mensajeros y mantenerse firmes en la fe.
Nota de lectura
Este pasaje nos muestra la mezcla de humanidad y divinidad en Jesús: conoce la traición con anticipación y permite que suceda para cumplir las Escrituras, pero también sufre en espíritu al anunciarla. La reacción de los discípulos revela cómo la revelación divina puede ser desconcertante para quienes aún no comprenden completamente el plan de Dios. Además, se subraya que compartir mesa o proximidad con Cristo no garantiza lealtad absoluta, evidenciando la complejidad de la naturaleza humana incluso en el círculo más íntimo del Salvador.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: john 13:18-30. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.