Estudio / Jeremías 52 / Versículo 5

Jeremías 52:5

Así fue sitiada la ciudad hasta el undécimo año del rey Sedequías.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

2 Y hizo lo malo ante los ojos del Señor, conforme a todo lo que había hecho Joacim.

3 Y sucedió que, por causa de la ira del Señor, esto vino sobre Jerusalén y Judá, hasta que los arrojó de su presencia. Sedequías se rebeló contra el rey de Babilonia.

4 En el año noveno de su reinado, en el mes décimo, a los diez días del mes, Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino con todo su ejército contra Jerusalén, acampó frente a ella y construyó baluartes alrededor de la ciudad.

5 Así fue sitiada la ciudad hasta el undécimo año del rey Sedequías.

6 En el mes cuarto, a los nueve días del mes, el hambre apretó tanto en la ciudad que no había pan para el pueblo de la tierra.

7 Entonces se abrió brecha en la ciudad, y todos los hombres de guerra huyeron y salieron de noche por el camino de la puerta entre los dos muros, junto al jardín del rey, aunque los caldeos estaban alrededor de la ciudad; y se fueron por el camino del Arabá.

8 Pero el ejército de los caldeos persiguió al rey y alcanzó a Sedequías en las llanuras de Jericó; todo su ejército se dispersó lejos de él.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo registra que la ciudad de Jerusalén estuvo sitiada hasta el undécimo año del reinado del rey Sedequías, marcando la culminación de un largo asedio que duró aproximadamente dieciocho meses. Este sitio concluyó con la caída de la ciudad, evento que refleja el juicio de Dios por el comportamiento del pueblo y su rey.

Contexto literario

El pasaje de Jeremías 52:1-11 narra la dramática escena del asedio de Jerusalén durante el reinado de Sedequías, quien subió al trono a los 21 años. Aunque no fue el peor de los reyes, actúo mal a los ojos de Dios, particularmente al rebelarse contra Babilonia, siendo esta la causa directa de la ruina de la ciudad y el exilio de su pueblo.

Desarrollo del pasaje

El asedio inició en el noveno año del reinado de Sedequías, cuando los babilonios bloquearon la ciudad, interrumpiendo el suministro de alimentos y debilitando a sus defensores. Durante este tiempo, la ciudad resistió a duras penas mientras enfrentaban un hambre extrema y asaltos constantes, manteniendo la esperanza de sobrevivir. La falta de provisiones debilitó a los soldados hasta hacer imposible sostener las murallas, lo que llevó finalmente a la caída de Jerusalén en el undécimo año, cuando el rey y sus seguidores intentaron escapar, pero fueron capturados. Este evento representó el cumplimiento de la justificada ira divina debido a la desobediencia y rebelión contra Babilonia, que Dios permitió como castigo para el pueblo de Judá.

Nota de lectura

Este relato no solo describe hechos históricos, sino que subraya consecuencias espirituales: la expulsión del pueblo de la presencia favorable de Dios y la severidad del juicio por la desobediencia. La prolongada espera y el sufrimiento durante el asedio ponen en evidencia la gravedad del pecado y la realidad inevitable de la justicia divina.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: jeremiah 52:1-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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