Génesis 38:5
Aún volvió a concebir y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Selá. Judá estaba en Quezib cuando ella lo dio a luz.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
2 Allí Judá vio a la hija de un cananeo llamado Súa; la tomó por esposa y se unió a ella.
3 Ella concibió y dio a luz un hijo, y él le puso por nombre Er.
4 Concibió de nuevo y dio a luz otro hijo, y ella le puso por nombre Onán.
5 Aún volvió a concebir y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Selá. Judá estaba en Quezib cuando ella lo dio a luz.
6 Judá tomó para Er, su primogénito, una esposa llamada Tamar.
7 Pero Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vida.
8 Entonces Judá dijo a Onán: «Únete a la esposa de tu hermano y cumple con ella el deber de cuñado, para dar descendencia a tu hermano».
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo muestra a Judá y Tamar después de una serie de eventos familiares difíciles que incluyeron muertes y conflictos relacionados con la sucesión de hijos. En este punto, Tamar vuelve a estar embarazada y da a luz a Selá, mientras Judá se encontraba en Quezib. Este dato, aparentemente simple, refleja la continuación de la línea familiar a pesar de las circunstancias y problemas que envolvieron a sus hijos mayores.
Contexto literario
El pasaje completo (Génesis 38:1-11) relata la historia de Judá, quien se aleja temporalmente de su familia y forma una relación con Hirah, un hombre de Adulam. Judá se casa con una mujer cananea y tiene tres hijos: Er, Onán y Selá. Er y Onán mueren debido a sus conductas consideradas desagradables a los ojos de Dios, y Tamar, esposa de Er, queda viuda. La narrativa destaca las dificultades que enfrentan para cumplir con las tradiciones y obligaciones familiares, incluyendo la levirato, y cómo estas circunstancias afectan a la familia de Judá.
Desarrollo del pasaje
Este versículo en particular subraya la llegada de un hijo llamado Selá, concebido y nacido después de la muerte de los dos hijos mayores. Judá estaba en Quezib, un dato geográfico que indica dónde sucedía este evento. La mención de Selá es significativa porque representa la esperanza de continuidad en la familia y el cumplimiento de deberes familiares. Sin embargo, también refleja la tensión existente, ya que Judá envió a Tamar a su casa con instrucciones específicas, mostrando dudas y conflictos internos respecto a las relaciones familiares y a la responsabilidad de Selá.
Nota de lectura
La historia muestra un contraste entre el comportamiento imprudente y las decisiones apresuradas de Judá y su entorno con la persistencia de Tamar, quien espera pacientemente la oportunidad de cumplir con su derecho legal y social de asegurar la descendencia en la línea familiar. La situación familiar también ilustra las complejidades y desafíos de las costumbres sociales y religiosas de la época, donde la descendencia era vital para el honor y la continuidad del linaje.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 38:1-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.