Estudio / Génesis 38 / Versículo 4

Génesis 38:4

Concibió de nuevo y dio a luz otro hijo, y ella le puso por nombre Onán.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

1 En aquel tiempo, Judá se apartó de sus hermanos y fue a un hombre de Adulam llamado Hirá.

2 Allí Judá vio a la hija de un cananeo llamado Súa; la tomó por esposa y se unió a ella.

3 Ella concibió y dio a luz un hijo, y él le puso por nombre Er.

4 Concibió de nuevo y dio a luz otro hijo, y ella le puso por nombre Onán.

5 Aún volvió a concebir y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Selá. Judá estaba en Quezib cuando ella lo dio a luz.

6 Judá tomó para Er, su primogénito, una esposa llamada Tamar.

7 Pero Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vida.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Génesis 38:4 menciona el nacimiento de Onán, el segundo hijo de Judá con su esposa cananea. Este pasaje forma parte de una narrativa que aborda la vida de Judá y sus descendientes, destacando las decisiones precipitadas de Judá y las consecuencias que de ellas derivan. El comentario histórico resalta que esta unión con una mujer cananea y la crianza de sus hijos estuvieron marcadas por una ausencia de temor a Dios y problemas familiares por la juventud y falta de sabiduría de Judá y sus hijos.

Contexto literario

El texto está en el capítulo 38 de Génesis (versículos 1-11), donde se relata la separación de Judá de su familia, su alianza con Hirah, un adullamita, y su matrimonio poco aconsejado con una mujer cananea. De esta relación nacen tres hijos: Er, Onán y Sela. La historia muestra la conducta imprudente de Judá, la mala influencia de su entorno, y las dificultades que enfrentan sus hijos en esta circunstancia, un contexto que antecede la historia de Tamar y la preservación del linaje de Judá.

Desarrollo del pasaje

El nacimiento de Onán simboliza la continuación de una familia con problemas derivados de malas decisiones. Judá no solo dejó la compañía de sus hermanos, sino que también eligió una esposa sin la guía de sus padres, mostrando una conducta ruda y desavisada para alguien joven. La historia menciona la muerte prematura de su hijo mayor, Er, debido a su mal proceder ante Dios, y la negativa de Onán a cumplir con la ley del levirato, práctica que buscaba mantener la descendencia y memoria del hermano fallecido. La acción de Onán fue rechazada por Dios, lo que refleja la grave importancia de las responsabilidades familiares y sociales en esa época, así como la gravedad de pecados que involucran la deshonra del cuerpo y la familia.

Nota de lectura

Este pasaje evidencia las consecuencias morales y sociales de las malas elecciones personales y familiares. La narrativa enfatiza la importancia de escoger buenas compañías y el temor a Dios para preservar el bienestar y la continuidad del linaje. Además, muestra las dificultades de una familia enfrentando la pérdida y la adversidad bajo un sistema de valores basado en leyes y tradiciones religiosas estrictas, que marcaban no solo lo legal sino también lo espiritual y social.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 38:1-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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