Génesis 30:18
Entonces Lea dijo: «Dios me ha dado mi recompensa, porque entregué a mi sierva a mi esposo». Y llamó su nombre Isacar.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
15 Lea respondió: «¿Acaso te parece poco que me hayas quitado a mi marido, que además quieres las mandrágoras de mi hijo?» Raquel replicó: «Pues bien, él dormirá contigo esta noche a cambio de las mandrágoras de tu hijo».
16 Al anochecer, cuando Jacob regresaba del campo, Lea salió a su encuentro y le dijo: «Ven conmigo, porque te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo». Y Jacob durmió con ella aquella noche.
17 Y Dios escuchó a Lea; ella concibió y dio a Jacob un quinto hijo.
18 Entonces Lea dijo: «Dios me ha dado mi recompensa, porque entregué a mi sierva a mi esposo». Y llamó su nombre Isacar.
19 Lea concibió de nuevo y dio a Jacob un sexto hijo.
20 Y Lea dijo: «Dios me ha concedido una buena dote; ahora mi esposo habitará conmigo, porque le he dado seis hijos». Y llamó su nombre Zabulón.
21 Después dio a luz una hija, y la llamó Dina.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Génesis 30:18, Lea expresa su gratitud a Dios por haberle otorgado un hijo como recompensa por haber dado a su sirvienta a su esposo, Jacob. Este pasaje refleja una dinámica familiar compleja, donde las relaciones y los deseos personales influyen en las decisiones y bendiciones que reciben. Lea considera a su hijo Isacar como un símbolo de la retribución divina por su acción.
Contexto literario
El versículo se encuentra dentro de Génesis 30:14-24, un período en que Lea y Raquel, las esposas de Jacob, compiten por el favor de su esposo y la bendición de la descendencia. Tras un tiempo sin que Lea concibiera, surge un intercambio entre hermanas relacionado con unas plantas especiales llamadas mandrágoras, y finalmente Lea vuelve a ser fértil, dando a luz a varios hijos, incluido Isacar.
Desarrollo del pasaje
Lea había experimentado un tiempo de infertilidad mientras Jacob favorecía más a Raquel, lo que generaba tensiones entre ellas. La historia muestra cómo las emociones y negociaciones entre las mujeres influyen en la convivencia familiar. La entrega de su sirvienta a Jacob, aparentemente como parte de un acuerdo, se ve recompensada con el nacimiento de Isacar, hijo que Lea ve como fruto de la bendición de Dios. Este reconocimiento ilustra la visión de Lea sobre la justicia divina y el valor de la descendencia en aquel contexto cultural.
Nota de lectura
Este relato pone de manifiesto las complejas relaciones entre la familia de Jacob y refleja la importancia que se daba a la procreación y el cumplimiento de las promesas hechas a Abraham. Además, se señala que la naturaleza y sus frutos, como las mandrágoras, tienen un papel simbólico significativo en la narrativa y en las tradiciones de aquel tiempo.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 30:14-24. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.
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