Estudio / Génesis 30 / Versículo 19

Génesis 30:19

Lea concibió de nuevo y dio a Jacob un sexto hijo.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

16 Al anochecer, cuando Jacob regresaba del campo, Lea salió a su encuentro y le dijo: «Ven conmigo, porque te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo». Y Jacob durmió con ella aquella noche.

17 Y Dios escuchó a Lea; ella concibió y dio a Jacob un quinto hijo.

18 Entonces Lea dijo: «Dios me ha dado mi recompensa, porque entregué a mi sierva a mi esposo». Y llamó su nombre Isacar.

19 Lea concibió de nuevo y dio a Jacob un sexto hijo.

20 Y Lea dijo: «Dios me ha concedido una buena dote; ahora mi esposo habitará conmigo, porque le he dado seis hijos». Y llamó su nombre Zabulón.

21 Después dio a luz una hija, y la llamó Dina.

22 Y Dios se acordó de Raquel, la escuchó y abrió su vientre.

Leer el capítulo completo →

Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El pasaje de Génesis 30:14-24 relata un momento de intensas tensiones y negociaciones familiares en la vida de Jacob y sus esposas, Lea y Raquel. En este contexto, Lea vuelve a concebir y da a luz un sexto hijo a Jacob, en medio de una dinámica marcada por celos y deseos de aumentar la descendencia, ligada a la promesa divina de una descendencia numerosa para Jacob. Este versículo refleja la respuesta de Lea a estas circunstancias y a la disputa provocada por las mandrágoras, objetos que simbolizan el deseo y el convenio entre las mujeres para obtener la atención de Jacob.

Contexto literario

Lea, previamente abandonada en cuanto a la atención preferente de Jacob, se muestra en este pasaje como nuevamente fértil, mientras Raquel, inicialmente estéril, comienza a pedir fervientemente la intervención divina. Dentro de una narrativa mayor que incluye los versículos 14 al 24 del capítulo 30 de Génesis, se exhiben las relaciones complejas entre las dos esposas, el funcionamiento cultural de la poligamia y la manifestación de la promesa divina a Jacob de extender su linaje.

Desarrollo del pasaje

La historia se sitúa en un escenario donde Jacob parece pasar más tiempo con Raquel, lo que provoca que Lea cesara en parte su maternidad. La situación cambia cuando Raquel, desesperada, negocia la devolución de Jacob a la habitación de Lea a cambio de las mandrágoras que le había encontrado su hijo en el campo. Esta acción muestra la influencia de las pasiones en la vida familiar y el modo en que sus protagonistas intentan cumplir la promesa de una descendencia numerosa, vista como una bendición de Dios. Lea, feliz por el regreso de Jacob, concibe y da a luz a su sexto hijo, creyendo que el incremento de su familia es un regalo divino y una forma de sostener la presencia y atención de su esposo.

Nota de lectura

El relato subraya cómo la rivalidad entre Lea y Raquel no sólo es emocional, sino también está profundamente arraigada en la esperanza y fe en la promesa divina de una descendencia vasta y bendecida. El significado de los nombres que Lea y Raquel dan a sus hijos refleja esta visión: una mezcla de agradecimiento, expectativa y fe en la continuidad y abundancia futura. Además, este episodio ilustra cómo la naturaleza provee elementos que se entrelazan en la vida humana, como las mandrágoras, que se convierten en símbolos de deseo y negociación entre las mujeres de la historia.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: genesis 30:14-24. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

Seguí explorando