Esdras 1:10
treinta tazones de oro, cuatrocientos diez tazones de plata de segunda clase, y otros utensilios, mil.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
7 También el rey Ciro sacó los utensilios de la casa del Señor, que Nabucodonosor había sacado de Jerusalén y había puesto en la casa de sus dioses.
8 Ciro, rey de Persia, los entregó por mano de Mitrídates, el tesorero, quien los contó para Sesbasar, príncipe de Judá.
9 Este fue el número de ellos: treinta bandejas de oro, mil bandejas de plata, veintinueve cuchillos,
10 treinta tazones de oro, cuatrocientos diez tazones de plata de segunda clase, y otros utensilios, mil.
11 En total, los utensilios de oro y plata sumaban cinco mil cuatrocientos. Todos estos llevó Sesbasar con los que regresaron del cautiverio de Babilonia a Jerusalén.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Ezra 1:10 forma parte de un pasaje que describe la restitución por parte del rey Ciro de los utensilios del templo de Jerusalén, que habían sido tomados durante el exilio babilónico. Este versículo menciona específicamente treinta tazones de oro, cuatrocientos diez tazones de plata de segunda clase y otros mil utensilios, destacando tanto la cantidad como la variedad de estos objetos sagrados que fueron devueltos para la reconstrucción del templo.
Contexto literario
En el contexto más amplio de Ezra 1:5-11, se narra cómo, tras la proclamación de Ciro permitiendo el regreso de los judíos a Jerusalén, muchos líderes y sacerdotes respondieron positivamente, motivados por el espíritu de Dios para restaurar el culto y la comunidad. Ciro no solo autorizó la partida, sino que también ordenó la devolución de los vasos del templo que habían sido tomados, facilitando así la renovación del culto divino y la identidad nacional del pueblo de Israel.
Desarrollo del pasaje
Este acto de restitución de los utensilios sagrados no fue producto del poder humano sino intervenido por una providencia que cuidó que estos objetos no se perdieran o se mezclasen irreconociblemente. Aunque algunos de estos utensilios pudieron haber sido usados en cultos paganos durante el exilio, fueron recuperados para su propósito original, simbolizando la soberanía divina sobre la historia y la restauración espiritual. Además, esta devolución fue gestionada por Sheshbazzar, llamado príncipe de Judá, quien tuvo la responsabilidad de custodiar y transportar estos vasos hasta Jerusalén, alentando así la reconstrucción del templo y la restauración religiosa.
Nota de lectura
El pasaje muestra la iniciativa divina en suscitar cambios históricos a través de gobiernos y personas, resaltando que toda obra buena ocurre por la gracia de Dios. Asimismo, refleja cómo, a pesar de las adversidades y la influencia adversa fuera de Jerusalén, Dios preservó los elementos esenciales de su culto, garantizando la posibilidad de renovación y continuidad para su pueblo.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezra 1:5-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.