Ezequiel 32:13
Destruiré también todas sus bestias junto a las grandes aguas; ni pie de hombre las volverá a turbar, ni pezuña de bestia las inquietará más.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
10 Haré que muchos pueblos se asombren por ti, y sus reyes temblarán de espanto a causa tuya, cuando blande mi espada delante de ellos; y temblarán sin cesar, cada uno por su vida, en el día de tu caída.
11 Porque así dice el Señor Dios: La espada del rey de Babilonia vendrá sobre ti.
12 Con las espadas de los poderosos haré caer a tu multitud, todos ellos los más temibles de las naciones; destruirán el esplendor de Egipto, y toda su multitud será aniquilada.
13 Destruiré también todas sus bestias junto a las grandes aguas; ni pie de hombre las volverá a turbar, ni pezuña de bestia las inquietará más.
14 Entonces haré que sus aguas se asienten, y haré que sus ríos fluyan como aceite, dice el Señor Dios.
15 Cuando convierta la tierra de Egipto en desolación, y el país quede vacío de todo lo que lo llenaba, cuando hiera a todos los que en él habitan, sabrán que yo soy el Señor.
16 Esta es la lamentación con que la lamentarán; las hijas de las naciones la llorarán; por Egipto y por toda su multitud la lamentarán, dice el Señor Dios.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo 32:13 de Ezequiel forma parte de una profecía que anuncia la completa destrucción de Egipto. En este contexto, se describe que no solo los hombres serán eliminados, sino también sus bestias, y que el territorio junto a las grandes aguas quedará abandonado, sin que nadie perturbe esos lugares nuevamente. Esto enfatiza la magnitud de la ruina: tanto la sociedad humana como su entorno natural sufrirán un colapso total que acabará con la presencia de vida y actividad en la región.
Contexto literario
Este pasaje se inserta en una lamentación pronunciada por el profeta Ezequiel sobre faraón, rey de Egipto, y su reino (capítulos 32:1-16). La lamentación surge porque Egipto, comparado con un animal feroz que cause trastornos a sus vecinos y a su propio pueblo, será castigado por Dios debido a su orgullo y opresión. Se presenta la caída de este poder como un desastre que causa consternación y temor en las naciones vecinas.
Desarrollo del pasaje
La imagen usada es poderosa: Egipto es como un gran animal acuático (una ballena o leviatán) que, aunque poderoso en su ambiente, será capturado y dejado muerto fuera de su hábitat, expuesto al saqueo. La destrucción incluye a toda la población humana, la nobleza, y también a su ganado, que solía beber en sus ríos. Estas bestias, junto a las aguas, serán igualmente eliminadas o abandonadas, sin que ni hombre ni animal las perturben más. Esto sugiere una desolación completa, física y social, de la región, reflejando la justicia divina que responde al mal causado por Egipto.
Nota de lectura
El profeta usa un lenguaje figurado para mostrar la relación entre el pecado y la consecuencia inevitable: quienes causan daño y opresión serán finalmente destruidos en todos los ámbitos de su poder, incluyendo la naturaleza que los rodea. La caída de Egipto se convierte así en una enseñanza para quienes confían en su fuerza y gloria mundana en lugar de en Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 32:1-16. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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