Estudio / Ezequiel 28 / Versículo 20

Ezequiel 28:20

De nuevo vino a mí la palabra del Señor, diciendo:

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

17 Tu corazón se enalteció por tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra y te pondré delante de los reyes para que te contemplen.

18 Por la multitud de tus iniquidades y la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios; por eso haré salir fuego de en medio de ti que te devorará, y te reduciré a cenizas sobre la tierra, a la vista de todos los que te miran.

19 Todos los que te conocen entre los pueblos se asombrarán de ti; serás motivo de espanto y dejarás de existir para siempre.»

20 De nuevo vino a mí la palabra del Señor, diciendo:

21 «Hijo de hombre, dirige tu rostro contra Sidón y profetiza contra ella.

22 Di: Así dice el Señor Dios: He aquí, yo estoy contra ti, oh Sidón; seré glorificado en medio de ti. Y sabrán que yo soy el Señor, cuando ejecute juicios en ella y sea santificado en ella.

23 Enviaré peste sobre ella y sangre en sus calles; caerán los heridos en medio de ella por la espada que viene contra ella por todos lados; y sabrán que yo soy el Señor.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El pasaje de Ezequiel 28:20 introduce una profecía contra Sidón, una ciudad vecina y dependiente de Tiro. A través de la destrucción de Sidón, Dios manifestará su gloria y santidad. Esta ciudad, conocida por su idolatría, especialmente el culto a Astarté, y su influencia negativa sobre Israel, será objeto de juicio divino. Dios se dice a sí mismo que se glorificará en medio de Sidón al ejecutar castigos justos, como guerras y pestilencias, que traerán devastación y muerte a la ciudad. Estas acciones muestran que, aunque algunos no reconozcan a Dios voluntariamente, Él se glorificará mediante sus juicios que revelan su justicia y celos por su honra. Al mismo tiempo, el pasaje implica que Dios extenderá su juicio no solo a Sidón y Tiro, sino a todas las naciones que menosprecian a su pueblo Israel. Posteriormente, Dios promete restaurar y proteger a Israel, reuniéndolo de sus dispersión y otorgándole seguridad, tranquilidad y prosperidad en la tierra prometida. Esta restauración también es una manifestación de la gloria divina, mostrando su poder para perdonar, sanar y asegurar la paz para su pueblo. Aunque en la historia posterior Israel enfrentó todavía dificultades, la promesa apunta a un cumplimiento total en la era mesiánica y celestial, donde la comunidad de creyentes experimentará verdadera seguridad y libertad de temor y aflicciones.

Contexto literario

El versículo forma parte de una profecía pronunciada por Ezequiel que abarca desde el capítulo 28 versículo 20 hasta el 26. En este rango, el profeta transmite el mensaje de Dios anunciando el juicio contra Sidón por su idolatría y oposición a Israel, y al mismo tiempo revelando la promesa de restauración y paz para el pueblo de Dios. El contexto histórico es el tiempo del exilio babilónico, cuando las potencias vecinas a Israel, como Tiro y Sidón, ejercían influencia negativa y provocaban tribulación al pueblo escogido. La profecía busca mostrar la soberanía de Dios sobre estas naciones y su plan para honrar su nombre y cuidar a su pueblo.

Desarrollo del pasaje

El versículo introduce la palabra directa de Dios en relación a Sidón, declarando que El está en contra de esta ciudad. La profecía despliega la idea de que Dios será glorificado a través de la ejecución de juicios sobre Sidón por su pecado y por incitar a Israel a idolatría. La destrucción mediante enfermedad y guerra queda confirmada como instrumentos de castigo. Esta acción divina no solo busca el castigo, sino también la santificación de Dios, es decir, que su justicia y poder sean reconocidos y respetados. Además, el texto anticipa un juicio extendido a todas las naciones cercanas que profirieron arrogancia contra Israel o disfrutaron de sus calamidades. Finalmente, en contraste con el juicio, se anuncia la restauración plena para Israel, con la garantía de reunirlos y brindarles paz y prosperidad. Así, el pasaje pone en evidencia la idea de que la gloria de Dios se manifiesta tanto en su justicia como en su misericordia hacia su pueblo.

Nota de lectura

Es importante notar que la ciudad de Sidón estaba estrechamente relacionada con Tiro y que su idolatría y su influencia fueron una fuente de ofensa para Dios, quien valoraba la santidad y la gloria de su nombre. La profecía subraya que la santificación de Dios implica la ejecución de juicios contra quienes no le glorifican, pero también la redención y protección de su pueblo elegido. Este equilibrio entre juicio y gracia es un tema central en la relación de Dios con las naciones y con Israel, y explica la dinámica del mensaje profético de Ezequiel en este texto.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: ezekiel 28:20-26. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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