Éxodo 9:32: La preservación del trigo y centeno antes de brotar
La protección selectiva del trigo y el centeno en la plaga de granizo
Pero el trigo y el centeno no fueron destruidos, porque aún no habían brotado.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
29 Moisés le respondió: «Tan pronto como salga de la ciudad, extenderé mis manos al Señor; cesarán los truenos y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es del Señor.»
30 Pero sé que ni tú ni tus siervos temerán todavía al Señor Dios.
31 El lino y la cebada fueron destruidos, porque la cebada estaba en espiga y el lino en flor.
32 Pero el trigo y el centeno no fueron destruidos, porque aún no habían brotado.
33 Moisés salió de la ciudad, lejos de Faraón, y extendió sus manos hacia el Señor; entonces cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia dejó de caer sobre la tierra.
34 Pero al ver Faraón que la lluvia, el granizo y los truenos habían cesado, volvió a pecar y endureció su corazón, él y sus siervos.
35 Así se endureció el corazón de Faraón, y no permitió que los hijos de Israel salieran, tal como el Señor lo había anunciado por medio de Moisés.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo destaca que el trigo y el centeno no fueron destruidos por la plaga de granizo porque todavía no habían brotado. Esto indica que estaban en una etapa temprana de crecimiento, probablemente bajo tierra o apenas emergiendo. La precisión de esta protección subraya el control soberano de Dios sobre la naturaleza, quien no solo envió el juicio mediante la tormenta, sino que también reguló sus efectos para preservar ciertos cultivos. Esta distinción entre plantas dañadas y protegidas refleja un propósito divino que va más allá de la destrucción indiscriminada, mostrando tanto justicia como misericordia en el castigo. Además, el hecho de que el lino y la cebada sí fueron afectados revela la realidad temporal de las cosechas, vinculando el juicio con el ciclo agrícola y la vida cotidiana de Egipto. Así, el pasaje invita a reconocer cómo Dios dirige con precisión los acontecimientos naturales para cumplir sus designios.
Contexto literario
Este versículo forma parte del relato de la plaga de granizo que Dios envió a Egipto como juicio contra el faraón y su pueblo, con el fin de liberar a Israel. Los capítulos previos muestran la devastación causada por la tormenta, que afectó cultivos y animales, excepto en la región de Gosén. La plaga provocó temor y suplicas por parte de Faraón, aunque su corazón se mantuvo endurecido. La distinción en los cultivos afectados refleja tanto la temporada agrícola como la intención divina de castigar sin destruir completamente la tierra.
Nota de lectura
La preservación del trigo y el centeno antes de brotar subraya que las fuerzas naturales no actúan al azar, sino bajo el control divino. También evidencia que el endurecimiento del corazón del faraón impidió un cambio real, a pesar de la intervención y la misericordia mostrada en la pausa de la plaga.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 9:22-35. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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