Estudio / Éxodo 10 / Versículo 26

Éxodo 10:26

«Nuestros ganados también irán con nosotros; no quedará ni una pezuña, porque de ellos tomaremos para servir al Señor nuestro Dios. No sabremos con qué servirle hasta que lleguemos allá».

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

23 No se veían unos a otros ni nadie se levantó de su lugar durante esos tres días; pero todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradas.

24 Entonces Faraón llamó a Moisés y le dijo: «Vayan, sirvan al Señor; solo queden sus rebaños y ganados; también sus pequeños pueden ir con ustedes».

25 Pero Moisés respondió: «También nos darás sacrificios y holocaustos para ofrecer al Señor nuestro Dios».

26 «Nuestros ganados también irán con nosotros; no quedará ni una pezuña, porque de ellos tomaremos para servir al Señor nuestro Dios. No sabremos con qué servirle hasta que lleguemos allá».

27 Pero el Señor endureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir.

28 Entonces Faraón le dijo: «¡Fuera de mi presencia! Cuídate de no volver a ver mi rostro, porque el día que lo veas, morirás».

29 Y Moisés respondió: «Has hablado bien; no volveré a ver tu rostro».

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo Éxodo 10:26 se ubica en el contexto del noveno plaga de Egipto, la oscuridad total que pasó tres días. Ante esta crisis, Faraón intenta negociar con Moisés, permitiendo que los israelitas se vayan, pero solo si dejan su ganado como garantía. Moisés, sin embargo, insiste en que deben llevarse todo su ganado porque lo necesitan para servir a Dios, sin saber aún cómo exactamente lo usarán. Esto refleja la completa dependencia y obediencia a Dios, incluso sin conocer todos los detalles de su plan.

Contexto literario

El pasaje forma parte del rango Éxodo 10:21-29, que narra la décima plaga de Egipto y la dura postura de Faraón ante el cese de las plagas. La oscuridad simbólicamente demuestra la esclavitud espiritual y física en Egipto, con un contraste marcado: mientras Egipto vive tres días de oscuridad opresiva, los israelitas disfrutan de luz en sus hogares. Después de esta última plaga, Faraón intenta negociar pero mantiene resistencia al completo alejamiento de los israelitas.

Desarrollo del pasaje

La insistencia en que el ganado salga con ellos subraya que la dedicación a Dios debe ser íntegra. Moisés señala que desconocen con qué exactitud servirán al Señor hasta que lleguen a su destino, lo que indica confianza plena en Dios y en su dirección. Este episodio refleja cómo la obediencia no se basa en comprensión completa, sino en fe. Faraón, en cambio, sigue aferrado a su poder, intentando controlar condiciones y, al ver rechazadas sus peticiones, rompe toda relación con Moisés, mostrando su endurecimiento final.

Nota de lectura

La demanda de tomar todo el ganado resalta que la entrega a Dios no puede tener reservas ni condiciones. Más allá del contexto histórico de la plaga, esta actitud enseña que la vida y bienes deben estar disponibles para el servicio divino según su voluntad. La ruptura definitiva de diálogo entre Faraón y Moisés simboliza el rechazo total al llamado de Dios, anticipando el juicio final que seguirá.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: exodus 10:21-29. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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