2 Reyes 25:5
Pero el ejército de los caldeos persiguió al rey y lo alcanzó en las llanuras de Jericó; y todo su ejército se dispersó lejos de él.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
2 Y la ciudad estuvo sitiada hasta el undécimo año del rey Sedequías.
3 A los nueve días del cuarto mes, el hambre apremió en la ciudad y no había pan para el pueblo de la tierra.
4 Entonces se abrió una brecha en la ciudad, y todos los hombres de guerra huyeron de noche por el camino de la puerta entre los dos muros, junto al jardín del rey, aunque los caldeos rodeaban la ciudad; y el rey tomó el camino hacia el llano.
5 Pero el ejército de los caldeos persiguió al rey y lo alcanzó en las llanuras de Jericó; y todo su ejército se dispersó lejos de él.
6 Así capturaron al rey y lo llevaron ante el rey de Babilonia, a Ribla, donde pronunciaron sentencia contra él.
7 Degollaron a los hijos de Sedequías ante sus ojos, luego le sacaron los ojos a Sedequías, lo ataron con cadenas de bronce y lo llevaron a Babilonia.
8 En el mes quinto, a los siete días del mes, en el año diecinueve de Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino Nebuzaradán, capitán de la guardia, siervo del rey de Babilonia, a Jerusalén.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Este versículo forma parte del relato sobre la caída final de Jerusalén ante Babilonia, mostrando las consecuencias inevitables de la rebelión del rey Sedequías contra el rey de Babilonia. La narración destaca que, tras un largo asedio y una crisis profunda, el ejército babilónico persiguió al rey cuando intentaba huir, logrando alcanzarlo. Textualmente, se observa cómo el ejército que debía protegerlo se dispersó, dejándolo vulnerable al enemigo. Históricamente, esto simboliza el fracaso total de su intento de liberación sin respaldo divino y la concreción del castigo que ya se venía anunciando.
Contexto literario
El contexto histórico es el asedio y caída de Jerusalén (2 Reyes 25:1-7), durante el cual el rey Sedequías, en rebelión contra Babilonia, sufrió un sitio que duró dos años, marcado por el hambre y la devastación. Finalmente, los caldeos lograron penetrar la ciudad, y Sedequías, intentando escapar, fue perseguido en las llanuras de Jericó, momento en el que el ejército que lo acompañaba se dispersó, dejando claro que toda resistencia había fracasado y que el dominio babilónico era irreversible.
Desarrollo del pasaje
La huida del rey por túneles secretos refleja su desesperación y la falta de opciones. No obstante, la persecución y captura demuestran que la protección divina ya no asistía a Sedequías ni a su pueblo. La dispersión del ejército indica un abandono generalizado, resaltando que quienes intentan evadir el juicio divino no hallarán refugio ni en las armas ni en sus vasallos. Este episodio marca el punto de inflexión final en la historia de Judá como reino independiente.
Nota de lectura
El ejército dispersado alrededor del rey evidencia la desintegración de la lealtad y fortaleza militar ante la invasión. La derrota de Sedequías no solo representa un acontecimiento militar, sino también la consecuencia inevitable de un liderazgo que intentó desafiar a un poder superior sin un fundamento espiritual sólido. Esta narración sirve como un ejemplo histórico y teológico sobre las consecuencias de la desobediencia y la falta de confiabilidad en Dios.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 2-kings 25:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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