Estudio / 1 Samuel 1 / Versículo 27

1 Samuel 1:27

«Por este niño oraba, y el Señor me concedió la petición que le hice».

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

24 Cuando lo hubo destetado, lo llevó consigo, junto con tres becerros, un efa de harina y una vasija de vino, y lo presentó en la casa del Señor en Silo. El niño era pequeño.

25 Sacrificaron el becerro y llevaron al niño ante Elí.

26 Ella dijo: «¡Oh, mi señor! Que viva tu alma, mi señor; yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti, orando al Señor».

27 «Por este niño oraba, y el Señor me concedió la petición que le hice».

28 «Por eso también lo entrego al Señor; todos los días que viva, será del Señor». Y allí adoró al Señor.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo 1 Samuel 1:27 refleja la oración ferviente de Ana, quien durante años pidió un hijo al Señor y finalmente recibió respuesta a su súplica. La oración y la petición son los elementos centrales: Ana reconoce que el niño que recibe no es fruto del azar, sino una bendición concedida por Dios en respuesta directa a su fe y perseverancia en la oración.

Contexto literario

El pasaje abarca 1 Samuel 1:19-28, donde Ana, tras asistir junto a su esposo al tabernáculo para las festividades, concibe y da a luz a un hijo, a quien llama Samuel, nombre que significa "pedido a Dios" o "escuchado por Dios". Ana cuida personalmente del niño, dedicándolo completamente al Señor, y al cumplir el plazo de lactancia, lo lleva al tabernáculo para consagrarlo al servicio divino, cumpliendo así un voto.

Desarrollo del pasaje

Ana y su familia permanecieron en el tabernáculo durante el tiempo de la fiesta, dedicando sus días a la adoración con diligencia y temprano en la mañana, demostrando la prioridad que daba a la relación con Dios. La larga espera de Ana se ve coronada cuando queda embarazada, y su nombre para el hijo perpetúa el recuerdo de su petición respondida por Dios. Ella misma amamanta al niño, reflejando su especial dedicación debido a la consagración que había hecho. Cuando Samuel fue destetado, Ana lo llevó para presentarlo al Señor en un acto solemne que incluyó sacrificios, dejando claro que aquel niño es un don y un préstamo de Dios, cuya vida será entregada a su servicio. La acción de Ana muestra una entrega total y una confianza profunda en la fidelidad divina, así como un reconocimiento humilde de que todo lo que se tiene proviene de Dios y debe ser devuelto en obediencia y reverencia.

Nota de lectura

La experiencia de Ana subraya la importancia de la oración persistente y la confianza en la respuesta de Dios, aunque esta pueda tardar en manifestarse. Además, enseña que dedicar algo querido a Dios implica un compromiso permanente y de por vida, como un pacto irrevocable. La dedicación de Samuel al tabernáculo desde niño señala la formación temprana para el servicio espiritual, enfatizando la responsabilidad de los padres en la instrucción religiosa desde la infancia. También nos recuerda que las ofrendas y votos a Dios deben hacerse con sinceridad y que Dios valora tanto la entrega espiritual como el cuidado y amor tangible, como el de Ana al criar a su hijo con dedicación directa.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-samuel 1:19-28. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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