1 Corintios 10:26
Porque del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
24 Nadie busque su propio bien, sino el bien del otro.
25 Coman de todo lo que se vende en la carnicería, sin preguntar nada por motivos de conciencia.
26 Porque del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella.
27 Si algún incrédulo los invita a comer y desean ir, coman de todo lo que se les ponga delante, sin preguntar nada por motivos de conciencia.
28 Pero si alguien les dice: «Esto ha sido ofrecido en sacrificio a los ídolos», no lo coman, por causa de quien lo dijo y por motivos de conciencia; porque del Señor es la tierra y su plenitud.
29 Digo conciencia, no la tuya, sino la del otro. ¿Por qué ha de ser juzgada mi libertad por la conciencia ajena?
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo 1 Corintios 10:26 afirma que "Del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella", subrayando una verdad fundamental: todo lo que existe proviene y pertenece a Dios. Esta afirmación sirve como base para entender que los alimentos, incluidos aquellos comercializados en mercados, pueden usarse sin preocupación siempre que no impliquen una participación en prácticas idólatras. Por tanto, la posesión divina de la tierra legitima el consumo de sus productos como algo natural y aprobado por Dios, salvo que produzca daño o escándalo a otros creyentes.
Contexto literario
Este versículo se encuentra en medio de una discusión en 1 Corintios 10:23-33 donde Pablo aborda la cuestión de comer alimentos que pudieran haber sido sacrificados a ídolos. En ese contexto, el apóstol aconseja a los creyentes sobre cómo ejercer su libertad cristiana responsablemente, evitando tanto la participación en ritos idólatras como la afectación negativa a la conciencia de otros, buscando siempre vivir para la gloria de Dios y el bienestar del prójimo.
Desarrollo del pasaje
Dentro del pasaje, Pablo menciona que aunque existen libertades para comer cualquier alimento porque la tierra y sus frutos son propiedad del Señor, estas libertades deben ejercerse con consideración hacia la edificación y la conciencia de los demás. Los cristianos no deben indagar ni escudriñar el origen idolátrico del alimento vendido en los mercados, ya que éste se ha desligado de la práctica religiosa y es considerado comida común. Además, si son invitados por no creyentes a una comida, pueden comer sin hacer preguntas innecesarias, siempre y cuando no causen tropiezo en la fe de otros. La clave está en que ninguna acción, aunque sea lícita, debe atentar contra la honra de Dios ni contra la salud espiritual de la comunidad.
Nota de lectura
El versículo se usa aquí como fundamento para la libertad cristiana respecto al consumo de alimentos en ausencia de idolatría directa, pero con la condición ética de respetar la conciencia ajena y promover el bien común y la gloria de Dios. De esta manera, se formula un principio práctico sobre la relación entre libertad personal, responsabilidad comunitaria y adoración a Dios en la vida cristiana.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-corinthians 10:23-33. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.
Referencias cruzadas
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