1 Crónicas 27:19
de Zabulón, Ismaías hijo de Abdías; de Neftalí, Jerimot hijo de Azriel;
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
16 Sobre las tribus de Israel: el jefe de los rubenitas era Eliezer, hijo de Zicri; y de los simeonitas, Sefatías, hijo de Maaca;
17 de los levitas, Hasabías hijo de Kemuel; de los aarónidas, Sadoc;
18 de Judá, Elihú, uno de los hermanos de David; de Isacar, Omri hijo de Micael;
19 de Zabulón, Ismaías hijo de Abdías; de Neftalí, Jerimot hijo de Azriel;
20 de los hijos de Efraín, Oseas hijo de Azazías; de la media tribu de Manasés, Joel hijo de Pedaías;
21 de la media tribu de Manasés en Galaad, Ido hijo de Zacarías; de Benjamín, Jaasiel hijo de Abner;
22 de Dan, Azareel hijo de Jeroham. Estos fueron los príncipes de las tribus de Israel.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Este versículo menciona a los príncipes o jefes de las tribus de Zabulón y Neftalí durante el reinado de David, reflejando una antigua práctica establecida en tiempos de Moisés, donde cada tribu tenía un líder reconocido. El texto enumera a Ismaías, hijo de Abdías, como príncipe de Zabulón, y a Jerimot, hijo de Azriel, como príncipe de Neftalí, indicando que estas posiciones seguían existiendo y eran ocupadas posiblemente por elección o herencia familiar en la época de David.
Contexto literario
El capítulo 27 de 1 Crónicas (versículos 16 a 34) presenta un listado de los príncipes de las tribus, jefes militares y oficiales encargados del comercio y las propiedades del rey David. En este contexto, se describe cómo algunas instituciones antiguas, como el liderazgo de las tribus, se mantenían aunque bajo la autoridad centralizada del monarca, mostrando una estructura organizada para gobernar y administrar el reino de Israel.
Desarrollo del pasaje
Los príncipes de tribu, como los nombrados en el versículo 19, desempeñaban funciones directivas en sus respectivas tribus, aunque no queda claro si su autoridad era militar, judicial o ambas. Su poder era probablemente menor que en la época previa a la monarquía unificada. El texto refleja continuidad con la tradición mosaica que instituía estos liderazgos. La inclusión de estos nombres evidencia la organización interna y la división administrativa del reino, donde cada tribu tenía un representante, lo que facilitaba la gestión del pueblo. Dicha estructura permitía que, a pesar de la unificación bajo David, las antiguas líneas de autoridad tribal se conservaran en equilibrio con el poder real.
Nota de lectura
Esta sección del libro de 1 Crónicas subraya la continuidad histórica y administrativa en Israel, mostrando cómo las tradiciones antiguas se adaptaron a nuevas realidades políticas. Aunque no se especifica la naturaleza exacta del poder de estos príncipes, la mención de sus nombres y filiaciones destaca la importancia del linaje y la legitimidad en el liderazgo tribal. También pone en evidencia que, a diferencia de otros funcionarios del reino dedicados a la administración o al asesoramiento personal del rey, los príncipes tenían un rol más comunitario y de representación dentro de sus tribus.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: 1-chronicles 27:16-34. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.