Estudio / Salmos 68 / Versículo 35

Salmos 68:35

Oh Dios, imponente desde tus santuarios; el Dios de Israel es quien fortalece y da poder a su pueblo. ¡Bendito sea Dios!

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

32 Canten a Dios, reinos de la tierra; canten salmos al Señor. Selah.

33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que existen desde la antigüedad: he aquí, su voz resuena con poder.

34 Reconozcan el poder de Dios; su majestad está sobre Israel, y su fuerza domina en las alturas.

35 Oh Dios, imponente desde tus santuarios; el Dios de Israel es quien fortalece y da poder a su pueblo. ¡Bendito sea Dios!

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El pasaje final del Salmo 68 (versículos 32-35) invita a los reinos de la tierra a alabar al Señor, enfatizando la universalidad del llamado al reconocimiento de su soberanía y poder. El salmista señala que Dios posee un dominio supremo y eterno, estableciendo su trono desde antes del tiempo y gobernando con soberanía máxima sobre los cielos y la tierra. Esta autoridad se manifiesta también en su presencia majestuosa y temible, expresada mediante voces poderosas que recuerdan la manifestación divina en el Monte Sinaí.

Contexto literario

En este salmo, el mensaje se centra en la invitación a los pueblos gentiles a unirse con Israel en la adoración a Dios, celebrando su llegada como parte del pueblo de Dios. El contexto histórico percibe esta integración como motivo de alegría y alabanza, reflejando una visión inclusiva que extiende la misericordia y el poder divino más allá del pueblo de Israel. Además, se afirma que la fuerza y el poder que protegen a Israel proceden exclusivamente de Dios, diferenciándolo de los dioses paganos sin real capacidad de ayuda.

Desarrollo del pasaje

El versículo 35 destaca la majestad y santidad de Dios manifestadas desde sus santuarios, lugares sagrados que reflejan su gloria y poder. El texto subraya que Dios es ‘terrible’ en el sentido de inspirar temor reverente en quienes se aproximan a su presencia, evidenciando que su santidad es un atributo formidable especialmente para quienes viven alejados de sus mandamientos. Además, el Dios de Israel es presentado como el dador de fuerza y poder a su pueblo, un poder real y efectivo que las falsas divinidades no pueden otorgar. Así, toda fortaleza de Israel se reconoce como un don divino que debe merecer un sincero reconocimiento y alabanza al único Dios verdadero.

Nota de lectura

Este pasaje destaca que la manifestación del poder divino se percibe tanto en lo visible y audible (la voz poderosa de Dios) como en lo sagrado y espiritual (sus santuarios y la fortaleza otorgada a su pueblo). La santidad y el poder de Dios son inseparables, y su presencia en los lugares santos remite a una reverencia fundamental, tanto para Israel como para las naciones que reciben su gracia.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: psalms 68:32-35. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

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