Estudio / Salmos 140 / Versículo 6

Salmos 140:6

Dije al Señor: «Tú eres mi Dios; escucha la voz de mis súplicas, Señor».

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

3 Afilan su lengua como serpiente; veneno de víbora hay bajo sus labios. Selah.

4 Guárdame, Señor, de las manos de los impíos; protégeme del hombre violento, que ha planeado hacer que tropiecen mis pasos.

5 Los soberbios han tendido una trampa para mí, y lazos; han colocado una red junto al camino; han preparado trampas para mí. Selah.

6 Dije al Señor: «Tú eres mi Dios; escucha la voz de mis súplicas, Señor».

7 Oh Dios, Señor, fuerza de mi salvación, tú has protegido mi cabeza en el día de la batalla.

8 No concedas, Señor, los deseos del impío; no prosperes su plan perverso, para que no se engrían. Selah.

9 En cuanto a los que me rodean, que la maldad que pronuncian con sus labios caiga sobre su propia cabeza.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo 6 del salmo 140 es una expresión central de confianza y esperanza en medio de la persecución y la maldad. El salmista declara con fe que Dios es su protector y se dirige a Él suplicando que escuche sus peticiones. La reflexión histórica destaca que, aunque el salmista enfrenta enemigos peligrosos y maliciosos que buscan hacerle daño, su respuesta no es la hostilidad sino la comunicación directa y confiada con Dios.

Contexto literario

Este versículo forma parte de un poema de David (Salmo 140:1-7) que presenta un lamento por las amenazas y maldades de sus adversarios. David retrata a sus enemigos como hombres violentos, astutos y maliciosos que traman causar su ruina y destrucción. A pesar de esta presión, David no se defiende con encono sino que busca a Dios como refugio, pidiendo protección y entregando su causa a Él.

Desarrollo del pasaje

En medio de la angustia señalada en los versículos anteriores, David se dirige a Dios con palabras de confianza y entrega. Reconoce a Dios como su único amparo, y esto le permite elevar súplicas con humildad y esperanza. No responde con ataques verbales contra sus enemigos, aunque éstos usan la lengua con veneno, sino que se consuela en la certeza de que Dios le escucha y es su fortaleza. La perspectiva histórica señala que esta actitud es clave: quien se encomienda a Dios se fortalece y triunfa espiritualmente sobre la adversidad. David recuerda también experiencias previas de protección divina, lo que refuerza su confianza presente y su esperanza en la salvación y el auxilio continuo de Dios.

Nota de lectura

Este versículo evidencia una dinámica espiritual profunda: frente a la maldad y el peligro, el creyente no debe ceder al rencor ni a la violencia, sino buscar en oración y fe la ayuda de Dios. La palabra saliva en labios del perseguidor se contrasta con la súplica llena de gracia del salmista, mostrando cómo la oración puede transformar la respuesta ante la injusticia y fortalecer al creyente para resistir y perseverar.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: psalms 140:1-7. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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Referencias cruzadas

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