Estudio / Salmos 14 / Versículo 3

Salmos 14:3

Todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no, ni uno solo.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

1 Dice el necio en su corazón: «No hay Dios». Se han corrompido, han hecho obras abominables; no hay quien haga el bien.

2 El Señor mira desde el cielo a los hijos de los hombres, para ver si hay alguno que entienda, que busque a Dios.

3 Todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no, ni uno solo.

4 ¿No tienen conocimiento todos los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comieran pan, y no invocan al Señor?

5 Allí temblaron de gran temor, porque Dios está con la generación de los justos.

6 Ustedes despreciaron el consejo del pobre, pero el Señor es su refugio.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo revela la profunda corrupción que afecta a toda la humanidad. Según el análisis histórico, ninguno hace el bien, reflejando la naturaleza maligna y epidémica del pecado. Esta condición es consecuencia de una desviación generalizada que deteriora la capacidad humana para cumplir con su propósito divino, mostrando una corrupción total en sus acciones y pensamientos.

Contexto literario

Psalm 14:1-3 describe una realidad universal de pecado y alejamiento de Dios en la humanidad. Se contrapone la posición del sabio Salomón sobre la insensatez y la locura, identificando en estos versículos la extensión y gravedad del pecado, que desde tiempos antiguos implica rechazo a la existencia de Dios y rebelión contra su orden moral.

Desarrollo del pasaje

El comentario enfatiza dos aspectos centrales del pecado. Primero, la malignidad del pecado se manifiesta en la negación práctica de Dios, una forma de ateísmo encerrada en el corazón del pecador, quien duda o rehúsa reconocer la soberanía divina para justificar su mal proceder. Este ateísmo interno es caracterizado como necedad y perversidad, que contrasta con la sabiduría y la evidencia de la creación. Segundo, el pecado produce una degradación radical del ser humano, volviéndolo corrupto y completamente alejado del bien, incapaz de agradar a Dios o actuar con verdadera bondad. Además, el pecado no solo falla en hacer el bien, sino que perpetra actos detestables, siendo aborrecido tanto por Dios como eventualmente por el pecador mismo. La universalidad del pecado está confirmada por la observación divina de que no hay excepción: todos se han desviado y corrompido, mostrando que la condición humana está marcada por la apostasia y la falta de rectitud sin la intervención de la gracia divina.

Nota de lectura

Este versículo subraya la necesidad urgente de reconocer nuestra condición caída y la incapacidad humana para restaurarse por sí misma. Destaca que el cambio verdadero y el hacer el bien solo son posibles por una transformación otorgada por la gracia de Dios, implicando la necesidad del renacimiento espiritual. La reflexión invita a lamentar la corrupción propia y a buscar la restauración que solo Dios puede ofrecer.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: psalms 14:1-3. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

La Biblia se conecta

Referencias cruzadas

Explorá otros pasajes relacionados con este versículo. Los vínculos provienen del índice de OpenBible.info, ordenados por relevancia y presentados en nuestra traducción.

Datos: OpenBible.info · Licencia CC BY · Las relaciones son sugerencias de estudio y no reemplazan la lectura en contexto.

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