Números 7:28
Un macho cabrío para ofrenda por el pecado.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
25 Su ofrenda fue un plato de plata que pesaba ciento treinta siclos y una vasija de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para la ofrenda de cereal.
26 Una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso.
27 Un becerro, un carnero y un cordero de un año, para holocausto.
28 Un macho cabrío para ofrenda por el pecado.
29 Y para sacrificio de ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliab, hijo de Helón.
30 El cuarto día ofreció Elizur, hijo de Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén.
31 Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos y una vasija de plata de setenta siclos, según el siclo del santuario; ambos llenos de flor de harina amasada con aceite, para ofrenda de cereal.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Números 7:28, se menciona una ofrenda específica: un macho cabrío para el pecado. Esta ofrenda forma parte de un conjunto de sacrificios y dones que cada príncipe de las tribus de Israel presentaba durante la dedicación de los altares del tabernáculo. La ofrenda por el pecado, aunque inserta en un contexto de alegría y dedicación, subraya la conciencia constante de la imperfección humana y la necesidad de arrepentimiento incluso en momentos de celebración y devoción.
Contexto literario
Este versículo se encuentra dentro del relato histórico que abarca Números 7:10-89, donde se detallan las ofrendas que los líderes de las doce tribus de Israel ofrecieron en la dedicación de los altares de holocaustos y de incienso en el tabernáculo. Cada príncipe traía el mismo tipo y cantidad de ofrendas, distribuidas en un orden establecido, y el acto duró doce días, dedicando un día a cada tribu. Este conjunto de ofrendas tenía un carácter solemne, igualitario y profundo significado espiritual.
Desarrollo del pasaje
El sacrificio del macho cabrío para el pecado simboliza la confesión y el perdón ante Dios, una parte esencial en la adoración israelita que reconoce la imperfección humana incluso en los actos más sagrados. La presentación de esta ofrenda junto con otras como holocaustos, ofrendas de paz y cereal resalta la mezcla de alegría y reconocimiento de la necesidad de purificación. Además, la participación de los príncipes en la ofrenda confirma que aquellos con mayor responsabilidad y recursos deben liderar en la dedicación y servicio a Dios. La ordenada dedicación por días y la uniformidad en las ofrendas realzan la unidad y el respeto de las tribus hacia Dios, al tiempo que sirven para instruir y establecer prácticas religiosas y sociales duraderas.
Nota de lectura
Aunque la dedicación era una ocasión de gran celebración, la inclusión de la ofrenda por el pecado revela un componente esencial de arrepentimiento continuo y humildad en el servicio a Dios. La atención meticulosa a la igualdad entre tribus en las ofrendas refleja la justicia y la unidad que deben caracterizar la relación con Dios y entre los creyentes. Además, la presencia constante de un sacrificio por el pecado indica que ningún acto humano está libre de imperfección y que la gracia divina se requiere siempre.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 7:10-89. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.