Estudio / Números 26 / Versículo 36

Números 26:36

Y estos son los hijos de Sutela: de Erán, la familia de los eranitas.

Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJV

El versículo en su contexto

Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.

33 Y Zelofehad, hijo de Hefer, no tuvo hijos varones, sino hijas; y los nombres de las hijas de Zelofehad fueron Mahlá, Noa, Hoglá, Milcá y Tirsá.

34 Estas son las familias de Manasés, y el total de sus miembros fue de cincuenta y dos mil setecientos.

35 Estos son los hijos de Efraín según sus familias: de Sutela, la familia de los sutelaítas; de Béquer, la familia de los bequeritas; de Taján, la familia de los tajanitas.

36 Y estos son los hijos de Sutela: de Erán, la familia de los eranitas.

37 Estas son las familias de los hijos de Efraín según el censo: treinta y dos mil quinientos. Estos son los hijos de José según sus familias.

38 Los hijos de Benjamín según sus familias: de Bela, la familia de los belaitas; de Asbel, la familia de los asbelitas; de Ahiram, la familia de los ahiramitas;

39 de Sufam, la familia de los sufamitas; de Hufam, la familia de los hufamitas.

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Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español

Análisis del pasaje

Significado y explicación

El versículo que menciona a los hijos de Sutela, específicamente a Erán y la familia de los eranitas, forma parte de un registro más amplio que enumera las familias descendientes de los patriarcas de cada tribu de Israel. Este registro no se refiere a familias en el sentido moderno de cohabitar o convivir, sino a la identificación de grupos descendientes de cada hijo, nombrados a partir de sus antecesores para distinguirse mutuamente. El listado sigue el mismo orden presentado en un capítulo anterior, mostrando cómo las tribus y sus subdivisiones se organizaban y reconocían a sí mismas.

Contexto literario

El versículo está dentro de un segmento (Números 26:5-51) que registra el censo y las familias de las doce tribus de Israel, similar al conteo inicial en el monte Sinaí. Este período ocurre durante la travesía hacia la tierra prometida, reflejando la organización social y demográfica después de cuarenta años en el desierto. El conteo permite observar cómo algunas tribus han crecido, otras han disminuido, y cómo sus descendientes se distribuyen dentro del pueblo.

Desarrollo del pasaje

Este registro resalta la importancia de las genealogías como medio para mantener la identidad y la historia de cada grupo dentro de Israel. Por ejemplo, la tribu de Dan solo tiene una familia, pese a ser numerosa, mientras que otras como Manasés o Benjamín presentan varias familias, evidenciando diferencias en su desarrollo y descendencia. El versículo específico que menciona a la familia de los eranitas (hijos de Sutela) es una muestra más de cómo cada familia se identificaba y organizaba, formando parte de un sistema mayor que reflejaba la estructura y la dinámica interna del pueblo de Israel en esa etapa. Esta división permitía conocer las raíces, el tamaño y la posición relativa de cada grupo familiar dentro de su tribu y nación.

Nota de lectura

Este registro no debe entenderse en términos modernos de unidad familiar, sino como agrupaciones genealógicas y sociales basadas en la descendencia y el honor a los antepasados. Además, el conjunto del capítulo invita a considerar la providencia divina en el crecimiento o disminución de las tribus, sus bendiciones y pruebas, y la importancia de recordar la herencia colectiva para mantener la identidad nacional y espiritual.

Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 26:5-51. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.

Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.

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