Números 22:39
Balaam fue con Balac, y llegaron a Quiriat-huzot.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
36 Cuando Balac oyó que Balaam venía, salió a recibirlo a la ciudad de Moab, que está en la frontera del Arnón, en el extremo del territorio.
37 Balac dijo a Balaam: «¿No te llamé con insistencia? ¿Por qué no viniste cuando te llamé? ¿Acaso no puedo honrarte?»
38 Balaam respondió a Balac: «Mira, he venido a ti. ¿Acaso puedo decir algo por mi cuenta? Solo diré lo que Dios ponga en mi boca».
39 Balaam fue con Balac, y llegaron a Quiriat-huzot.
40 Balac sacrificó bueyes y ovejas, y envió parte a Balaam y a los príncipes que lo acompañaban.
41 A la mañana siguiente, Balac llevó a Balaam a las alturas de Baal, desde donde podía contemplar la parte más lejana del pueblo.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El pasaje relata el encuentro entre Balac y Balaam, dos personajes que, aunque aliados contra Israel, muestran actitudes distintas ante el propósito de maldecir a Israel. Balac se muestra confiado y ansioso, recibiendo a Balaam con honor en su territorio para asegurar su apoyo. Por su parte, Balaam expresa duda y reconoce su limitación para cumplir el deseo de Balac, señalando que Dios no le permitirá maldecir a Israel.
Contexto literario
En los versículos previos (Números 22:36-41), Balac ha enviado mensajeros a Balaam para que maldiga a Israel, el pueblo de Dios, y ahora se produce el esperado encuentro. Balac, como rey de Moab, intenta utilizar la influencia y el honor para atraer a Balaam a su causa, mientras que Balaam se debate entre su voluntad y la voluntad divina.
Desarrollo del pasaje
Balac se adelanta a Balaam hasta la frontera de su país para recibirlo, mostrando gran expectación y respeto hacia él, un hombre conocido por su poder profético. Este gesto evidencia cómo los líderes paganos valoraban la influencia de profetas, incluso si sus palabras eran maldiciones. Balac ofrece a Balaam promoción y honor, intentando asegurar su cooperación. Balaam, sin embargo, responde con reservas, exponiendo su impotencia para actuar contra Israel porque Dios no lo permite. Después de una cena y sacrificio en su honor, Balac lleva a Balaam en carruaje a lugares altos para que pueda ver el campamento israelita, esperando que esto favorezca la maldición. A pesar de las aparentes concesiones de Balaam, se muestra que en realidad está sometido al plan divino, lo que pone en evidencia la complejidad de su posición y la necesidad de pedir fortaleza para resistir la tentación.
Nota de lectura
Este relato muestra la diferencia entre la confianza humana y la soberanía divina. Balac representa la expectativa mundana y el poder político, mientras Balaam encarna la tensión entre la voluntad personal y la obediencia a Dios. Se muestra también cómo las falsas expectativas pueden llevar a la decepción y la importancia de la oración para no ceder ante la tentación, un llamado vigente para quienes buscan servir a Dios fielmente.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: numbers 22:36-41. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.