Nehemías 11:8
Después de él, Gabai y Salai, en número de novecientos veintiocho.
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
5 Maasías, hijo de Baruc, hijo de Coljozé, hijo de Hazaías, hijo de Adaías, hijo de Joiarib, hijo de Zacarías, hijo de Silonita.
6 Todos los hijos de Fares que habitaban en Jerusalén eran cuatrocientos sesenta y ocho hombres valientes.
7 Estos son los hijos de Benjamín: Salú, hijo de Mesulam, hijo de Joed, hijo de Pedaías, hijo de Colaías, hijo de Maasías, hijo de Itiel, hijo de Jesaías.
8 Después de él, Gabai y Salai, en número de novecientos veintiocho.
9 Joel hijo de Zicri era su supervisor, y Judá hijo de Senuá era el segundo al mando de la ciudad.
10 De los sacerdotes: Jedaías hijo de Joiarib, Jaquín.
11 Seraías hijo de Hilcías, hijo de Mesulam, hijo de Sadoc, hijo de Meraiot, hijo de Ahitub, era el principal de la casa de Dios.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
En Nehemías 11:8, se menciona a Gabai y Salai, con un total de 928 personas, como parte de la población que habitaba Jerusalén después de la repoblación. Este versículo forma parte de un listado más amplio que muestra cómo se reorganizó la ciudad tras la deportación y el exilio, señalando quienes se establecieron en la ciudad santa.
Contexto literario
El capítulo 11 de Nehemías describe el proceso de repoblación de Jerusalén luego del retorno del exilio babilónico. Jerusalén, llamada la ciudad santa por ser el lugar del templo donde Dios decidió poner su nombre, había quedado poco habitada debido a diversas razones como la estricta vida espiritual que requería, los peligros externos y dificultades económicas. Para asegurar su recuperación y fortaleza espiritual, las autoridades y algunos voluntarios decidieron vivir en la ciudad, mientras el resto se estableció en el campo.
Desarrollo del pasaje
El texto muestra que, frente a la reticencia general para vivir en Jerusalén, especialmente por su condición de ciudad sagrada con altas demandas espirituales y riesgos constantes, se decidió por un método ordenado para repoblarla. Uno de cada diez fue seleccionado por sorteo para residir en la ciudad, equilibrando la población urbana y rural. Entre los habitantes establecidos, se encuentran las familias de los Benjamitas, entre ellas los grupos de Gabai y Salai con 928 integrantes, quienes tienen una función clara bajo la supervisión de dirigentes. Este dato refleja un esfuerzo consciente para reconstruir la comunidad y mantener el orden social y religioso en Jerusalén, combinando autoridades, voluntarios y tribus específicas.
Nota de lectura
El versículo puntualiza la importancia de la organización en la restauración de Jerusalén, donde el número y la identidad de las familias reflejan un plan estratégico y espiritual. La presencia de grupos específicos muestra que no era solo una cuestión demográfica, sino también una cuestión de roles y responsabilidades en la ciudad que simbolizaba la presencia de Dios. La cuidadosa asignación y la mención específica de estos grupos destacan el valor que se daba a la comunidad ordenada y la participación comprometida con la restauración del templo y la vida en la ciudad santa.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: nehemiah 11:1-19. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.