Mateo 7:10
¿O si le pide un pez, le dará una serpiente?
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
7 Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá.
8 Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
9 ¿O quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
10 ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente?
11 Si ustedes, siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a quienes le pidan?
12 Así que, todo lo que quieran que los hombres hagan con ustedes, háganlo también ustedes con ellos; porque en esto se resumen la ley y los profetas.
13 Entren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por ella.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
El versículo Mateo 7:10 ilustra la confianza con la que debemos acercarnos a Dios en la oración, comparando la relación entre un padre y su hijo con la que tenemos con nuestro Padre celestial. Se plantea que si un hijo le pide a su padre un pez, es inconcebible que este le dé una serpiente en lugar de un alimento bueno y necesario. De esta manera, el texto subraya que Dios, siendo un Padre perfecto, no dará cosas dañinas a quienes le pidan con fe y sinceridad.
Contexto literario
Este versículo forma parte de un segmento más amplio, Mateo 7:7-11, donde Jesús enseña sobre la importancia y el poder de la oración constante y sincera. Se enfatiza que debemos pedir, buscar y llamar para recibir apoyo y respuestas de Dios, quien siempre escucha y responde según su perfecta sabiduría y amor. La figura de Dios como Padre que cuida y provee a sus hijos es central en esta enseñanza.
Desarrollo del pasaje
En el pasaje se recomienda acercarse a Dios con la persistencia de quien pide ayuda con sinceridad, como un mendigo que pide limosna o un viajero que pregunta por el camino. La oración debe ir acompañada de fe y perseverancia: pedir, buscar y llamar implican no solo solicitar sino también esforzarse y esperar con paciencia. Se asegura que Dios da lo que es verdaderamente bueno, no concederá algo perjudicial aunque se lo pidamos, porque su amor y sabiduría superan cualquier entendimiento humano. La comparación con un padre terrenal sirve para mostrar que, aun siendo humanos imperfectos que desean dar cosas buenas a sus hijos, Dios es infinitamente más atento y bondadoso con sus hijos espirituales.
Nota de lectura
Esta enseñanza invita a confiar plenamente en la bondad y sabiduría de Dios en la oración, alentando a orar con frecuencia, autenticidad y perseverancia. También nos recuerda que Dios no concederá deseos que puedan hacernos daño, y que su cuidado y provisión superan con creces las limitaciones del amor humano. Así, nos alienta a acudir a Dios con la seguridad de que somos escuchados y que lo que recibimos proviene de un Padre amoroso y sabio.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: matthew 7:7-11. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.