Levítico 21:19
ni hombre que tenga pie o mano quebrados,
Traducción Jesucristo.com.ar · Basada en la KJVEl versículo en su contexto
Leé el pasaje junto con los versículos anteriores y posteriores. El sentido de un texto bíblico depende también del desarrollo del capítulo.
16 Y el Señor habló a Moisés, diciendo:
17 «Habla a Aarón y dile: Ningún hombre de tu descendencia, en todas sus generaciones, que tenga algún defecto, se acercará para ofrecer el pan de su Dios.
18 Porque ningún hombre que tenga defecto se acercará: ni ciego, ni cojo, ni quien tenga la nariz deformada, ni quien tenga algún miembro desproporcionado,
19 ni hombre que tenga pie o mano quebrados,
20 ni jorobado, ni enano, ni quien tenga defecto en el ojo, ni sarnoso, ni roñoso, ni quien tenga los testículos dañados.
21 Ningún hombre de la descendencia de Aarón, el sacerdote, que tenga defecto se acercará para ofrecer las ofrendas encendidas al Señor; por tener defecto, no se acercará para presentar el pan de su Dios.
22 Pero podrá comer el pan de su Dios, tanto de lo santísimo como de lo santo.
Por Matthew Henry · Adaptación editorial al español
Significado y explicación
Leviticus 21:19 forma parte de una regulación más amplia que limita el servicio de los sacerdotes a aquellos que no tengan ciertas imperfecciones físicas, incluyendo manos o pies quebrados. Esto refleja una preocupación por la dignidad y la apariencia en el culto, asegurando que quienes ministren en el altar presenten un aspecto sin deformidades evidentes. La distinción de estas discapacidades no implicaba exclusión absoluta de la comunidad, sino solo de funciones sagradas específicas.
Contexto literario
Dentro de Leviticus 21:16-24 se detallan las limitaciones físicas que descalifican a un sacerdote para servir directamente en el altar. Aunque la descendencia sacerdotal era hereditaria e inmutable, se reconocía que podían presentarse defectos naturales o accidentales. La norma busca mantener la santidad y la reputación del servicio en el templo, considerando el respeto del pueblo hacia quienes representan la presencia divina en el templo.
Desarrollo del pasaje
El versículo en cuestión prohíbe a individuos con extremidades rotas (como manos o pies quebrados) participar en las funciones sacerdotales que requieren una presentación intacta y sin heridas visibles. Mientras que algunos defectos, temporales o permanentes, impedían el servicio activo, los sacerdotes afectados podían vivir de los frutos del sacerdocio y no eran excluidos de la comunidad. Esta regulación pues balanceaba la protección de la santidad visible del culto con la inclusión y el sustento digno de los sacerdotes con limitaciones físicas.
Nota de lectura
Este precepto no busca discriminar ni negar sustento a quienes tengan imperfecciones, sino preservar la reverencia y la solemnidad del altar. En la interpretación cristiana posterior, estas limitaciones físicas se reinterpretan para enfatizar la importancia de la integridad espiritual por encima de la apariencia corporal, señalando que las deformidades del alma son las auténticas que descalifican para el ministerio.
Fuente histórica consultada: Matthew Henry, Commentary on the Whole Bible ↗ · Pasaje comentado: leviticus 21:16-24. Síntesis editorial en español; no es una cita literal.
Lectura histórica desde una perspectiva cristiana protestante. Las tradiciones interpretativas pueden diferir.